3.10.11
la mejor manera (de decirlo) - fragmento
Anoche me caí de la cama, y junto a mi se cayeron los kilómetros andados durante todos estos años en la trama ascendente del tiempo. Y después del terremoto, una lluvia me dejó varada al principio de todo, como en esa canción que me cantaba mamá, de Witsi la araña (Witsi witsi araña tejió su telaraña, vino la lluvia y se la llevó). Sólo que esta lluvia, además, me borró el camino.
Los indicios que anteceden al complejo mundo de la incertidumbre, no se escuchan. Son anticipos silenciosos de lo que está por venir, el titubeo. La falta de certezas es como estar enamorado, estás perdidamente desconectado del mundo.
(...)
20.9.11
hoy sí
El cigarrillo es ese compañero que hace daño con preaviso, pero que mata la soledad en silencio.
Hoy sí que fumaría.
Para que algo me haga más mal de lo que alguien me hizo, que al menos sea un dolor placentero.
26.8.11
los amantes y el tiempo
Si abandonamos hábitos de uno para construir otras rutinas de a dos.
Si nos encontramos diciendo que lo intentamos una vez más, ¿hasta cuándo?
O si en una escena más triste pensamos en dejar de vernos, ¿para siempre?
A veces no es el amor, a veces se trata del tiempo.
22.8.11
censura
Más lejana la posibilidad, más cercana la urgencia.
Apuro de sentirte adentro, áspero y sucio como el propio humo.
Es paradójico, sos una bocanada de oxígeno en el costado rancio de la vida.
Pero tu condición adictiva hace daño, o al menos me duele necesitarte.
Tendré que inventar algún recurso para tenerte cerca desde lejos.
Suelo sentarme al lado de un fumador y disfrutar un cigarrillo sin tocarlo.
Mientras me pregunto si el amor al prójimo y el propio son excluyentes.
Esta noche obedecería al pecado por unas horas de tu sudor.
Esta noche gritaría hasta que vinieras a buscarme, de tanto necesitarte.
2.8.11
mezquinos
Para permanecer al lado y completarnos.
Para comer tostadas un domingo a la mañana.
Para estar juntos debajo de la ducha.
Para relajarnos de las heridas sin decir nada.
Será que el tiempo nos volvió mezquinos.
Y cambiamos los viajes por construir una casa.
Y nos acostamos en horarios distintos sin tocarnos.
Y nos despertamos sin mirarnos las caras.
Y aparentamos que podremos lograrlo.
Será que el tiempo nos volvió mezquinos.
Para admitir que adentro nos aguarda un veredicto.
Para salirnos de esa sala de espera.
Para admitir que el desamor decidió por nosotros.
Para mirarnos sin juzgarnos, porque ya pasó.
1.8.11
ida y vuelta
Miro hacia abajo para buscar las pantuflas.
Camino hasta el baño, me saco algo de la modorra.
Entonces me encuentro, a mí y a mis arrugas.
Abro la puerta y salgo, después volveré a abrirla.
Se pasa el tiempo como se pasan las nubes.
El cielo tiene estrellas, la tierra personas.
El cerrojo que gira indica que estamos de vuelta.
Vuelvo a encontrarme, a mí y a un gesto de más.
Camino hasta el baño, me saco el peso de las horas.
Miro hacia arriba para buscar respuestas.
Apago la luz, me cuesta conciliar el sueño.
25.7.11
malabares y (auto)estima
24.7.11
onomatopeya del silencio
6.7.11
tango
Nunca sabemos en qué otra milonga volveremos a encontrarnos.
2.7.11
maría la paz, un paso pa' atrás
Hicimos marcha atrás
Pero cuando pongamos primera,
importa poco cuán empinada sea,
no habrá cuesta que no podamos ascender.
27.6.11
anteojitos (diario La Voz del Interior)
Él está en ese rincón que es como un codo. Escondido en ese espacio, sin embargo, la mira a través de sus anteojos muchas más veces que el resto de los hombres de esa oficina, porque desde ese ángulo la ve pasar cuando ella camina por el pasillo. Va y viene, con los ojos de él, por ese largo y angosto pasadizo que solamente conduce al deseo implacable de ese hombre de anteojos que la anhela y que no sabe si algún día la tendrá. ¿Cupido no se habrá dado?
Y ella entra, da un vistazo rápido al escenario y muy velozmente, por el rabo del ojo, encuentra esos anteojitos que nunca sabe si la están mirando. Parecerían ser cuatro ojos y sin embargo, no sabe si alguno le pertenece. Mientras tanto Cupido avanza, ansioso, por esos rostros pegajosos que se prenden a su cuerpo pero que nunca se detienen en el lugar preciso.
Para seguir restando flechas al heraldo, ella se detiene un par de veces al día, en un escritorio o quizás dos, para resolver las mismas cuestiones operativas del trabajo diario. Y ese escritorio nunca es el de anteojitos. Fulano o Mengano responden a sus preguntas y resuelven sus cuestiones con la premura de un hipnotizado. Y ella, hasta torpe, sale dialogando con Cupido sobre los motivos del asombro masculino en esa oficina: siempre está despeinada, fuera de moda, ojerosa y camina como pueblerina. Y Cupido responde que es la luz, un aura que se ha vuelto hasta inservible porque el príncipe no aparece.
Ese martes, colgada de la realidad más material, apurada y arrebatada como siempre, entra fugazmente a la oficina y ni Fulano ni Mengano estaban para solucionar sus problemas laborales. Entonces se detiene en el medio de la oficina, rodeada por escritorios que son como cuevas de buitres al acecho. Lanza una pregunta abierta para que alguien le responda y, desde ese rincón que se parece a un codo, anteojitos responde detrás de esos vidrios y resuelve el acertijo. Entonces ella agradece y gira para salir. De repente se le cae una hoja y cuando voltea para alzarla, él se había sacado los anteojos. Y fue como si a Cupido le hubiese picado la espalda, da la vuelta para rascarse y encuentra esos ojos verdes que la miran, no a ella, sino a su aura. Cupido, maravillado, dispara su flecha. Un nuevo amor está por nacer. Y en ese segundo exacto, ella dice: “la hoja que se me cayó es el telegrama de renuncia”.
14.6.11
preservarte
Y dolió como el mismísimo esfuerzo
Pero ese último abrazo sana la penuria
Con la certeza de tenerte cerca.
Para siempre.
nosotros dos (fragmento)
10.6.11
palabras al enemigo
Es tan maravillosa la magia que me inyectan para seguir creyendo en algo, que no sé qué es
Es tan solemnemente real el sentido que le dan a mi vida, que las explicaciones no hacen falta.
Las palabras que sobran, que son casi todas, se las regalo al enemigo.
Porque tendrá cómo usarlas, porque tiene todos los dedos libres para escribirlas. En cambio mis dedos, cuentan los logros en mi historia: las personas genuinamente leales, las que te hacen vivir.
Las palabras al enemigo son las que sobran, que son muchas, que dicen tanto y que no sienten nada.
27.5.11
retirarse a tiempo
O como cuando necesitás agua si trotaste mucho
Y si no parás, alguna parte del cuerpo lo reclama
O es la espalda la que de tanto peso dice basta
Retirarse a tiempo, el punto es cómo saberlo
Porque si la vida son ciclos que se abren y se cierran
Hay un momento para entrar y otro para salir
Demorarse es como meter el pie en un charco
Te ensuciaste uno y después para emparejar el otro
La culpa, el miedo, la ansiedad, la angustia ¿Y la paz?
Salirse antes es haber vivido relajados en el durante
Y si los finales son inevitables, prefiero los elegantes
Retirarse a tiempo es conservar una garantía
Porque quizás volvamos a entrar, para siempre.
14.5.11
lo que quedó de vos
Tu sonrisa impresa en la pared de mi corazón
Tu olor en los costados de los orificios de mi nariz
Tu imagen estampada en el centro de mi mente
Tu mirada almacenada en la memoria de mi retina
Tus palabras retumbando como eco en un oído
Tu huída ignorando los gritos para que te quedaras
Tu vida adentro de la mía hasta la eternidad
Lo que quedó de vos, en mí y para mí
9.5.11
invitación a mi desencanto
Que mis ausencias no te asalten
La ignorancia cuando paso al lado
es el miedo de dejarte atrapado
en este círculo vicioso que soy,
y que pocos convierten en virtuoso.
Si nos vemos pronto y me seguís
Si nos vemos lejos y me reconocés
Si así como me ves, te encantás,
habrás podido amarme en mi desencanto
y quedarte con lo que tengo para darte.
Estás invitado.
8.5.11
esa escena
El cortado de siempre.
Mi reflejo en vos y el tuyo en mí,
las dos prendiéndonos un cigarrillo.
Alrededor las luces se apagan,
un reflector nos enfoca de cerca.
Silencio.
El diálogo comienza en nada
y termina en un paradigma.
Debieras saber, ahora que el tiempo pasó
Que recordar esa escena
es la gasolina para esta máquina
que se levanta cada mañana un poco cansada
de ser parte de la rutina burguesa.
Un bar, cualquiera.
Eso alcanza amiga para tener cerca.
7.5.11
todo
Y yo estaré al lado o sosteniendo tus hombros
Para que hagas girar el mundo como quieras
A la velocidad y con la intensidad que elijas
Y para el lado que lo lleves, voy a seguirte
Todo, todo el universo puede desmoronarse
Que te daré todo, todo para que lo sostengas.
30.4.11
hilacha
Tenías la mirada fija en un punto que yo no veía desde que transito la calle llamada Olvido
Y ahora verte, aún a la distancia, me ha dejado en la rotonda llamada Desconcierto
El traje que nos poníamos cada vez se fue deshilachando con la pobreza de compromiso
Nos vestíamos de pasión desde lo excitante de un plan prohibido y peligroso
Y la negligencia fue tirando de la hilacha que hizo desaparecer hasta la última fibra
Al principio rehabilitamos el corazón de la rutina, del cansancio, del olvido para maravillarnos
Después, con la gimnasia de los encuentros fuimos fortificando los músculos y creciendo
Hasta que la fantasía sufrió un esguince y se nos murió cuando envejecimos en amor
Ahora que te veo, desde lejos y sin que el ritmo cardíaco se altere o los ojos se iluminen
Tengo la certeza de que si las relaciones no se reinventan fallecen como hojas de otoño
Y daré la vuelta a la rotonda, pasaré por la esquina, te saludaré y continuaré en mi dirección.
27.4.11
aeropuertos y hospitales (fragmento)
3.4.11
accesorios
Quedé herida de guerra entre tanto zangoloteo hasta que un equipo de llamados profesionales terapéuticos trabajaron duro para construir una silla de ruedas. ¡La puta que demoraron! Fueron muchos años y en uno casi me pierden.
Ahora que cada tanto salgo a correr para mover los músculos acalambrados de tanto estar ahí quietecitos, o que a veces me traen en muletas, ahora, es que me dedico yo también a fabricar de vez en cuando algunas sillas de ruedas. Pero sólo a personas que me atraen por un motivo que puede ser tan razonable como fortuito. Entonces me detuve un rato en vos, al menos un ratito dejame sentir que hice algo de lo que vos hiciste por mí.
palabras
el rulo rebelde (fragmento)
20.2.11
2005-2010
Me mirabas de lejos, te esquivaba de cerca. Solos los dos, en la vida y cada uno en una punta dejamos transcurrir nuestras historias y sus recovecos.
Un par de años, cinco o algo más, son un buen número para volver odiosas las cosas que nos restamos con nuestros pasos errados, desde los gritos hasta los besos.
Pero ahí, en el pasaje perfecto entre tu cabeza y tu hombro (tu cuello), exhalo despacio la resignación por los minutos que no te tuve, y eso justifica tenerte para siempre.
Esta noche de luna azul y cielo blanco con estrellas transparentes, una noche que promete ser románticamente (cursi) única, te propongo un pacto: acompañame que quiero seguirte.
7.2.11
nombrarte
Travestis (identidades).
Travesaños (bordes).
Tranvías (viajes).
Travestis
No soy lo que me ven ser pero tampoco soy lo que no quiero ser. Aspirando polvillos con gérmenes inquietos, olfateando por los suelos partículas extranjeras arrastradas casualmente por un par de pies ajenos, para creer que al menos así puedo ser otra cosa diferente de la que soy.
Travesaños
Sentarme con vos al lado de la esquina es llegar a ninguna parte. ¿Cuándo aprenderé a tomar direcciones? Aristas inservibles. Irreversibles. Soy la mitad de mi cuando dejás de ser el cordón de mi vereda, cuando los párrafos se desdibujan del renglón.
Tranvías
Re-correr. Andar circuitos enredados tan sólo hilvanados. Soy un pasajero que va sin quedarse, i r y volver. Porvenires difusos, fotos desteñidas, mi rostro sin rasgos. Si no hay tiempo tampoco hay espacio, ¿cómo saber entonces a dónde ir?
Ostentamos con palabras escenarios ficticios. Nos conformamos con silencios y otra vez, me quedo sin nombrarte. Con suspiros que ya no tienen aire, que no reviven las cenizas de lo poco que nos queda sobre lo mucho que tuvimos.
Si tan sólo pudiera nombrarte, destaparte, descolgarte.
Para traerte, tocarte, hablarte.
Si tan sólo no fuéramos travestis, travesaños, tranvías.
5.2.11
cobardes
20.1.11
1 - 2
Y hay historias que son de dos, y terminan en uno.
3.1.11
casita de cartón
Sí, fueron muchos los paisajes, tanta la gente y bastantes los momentos
Me detengo en detalles, tu postura o la mirada persuasiva que me enamoró
Te encuentro en un viaje, en la cama, en el escritorio, en la cocina, en mi vida
En cada retrato estás como solamente yo te conocía, tan vos y tan real
Sí, quizás debería haberme ido antes o finalmente haberme quedado para siempre
Y ahora cada tanto cuando la soledad me aprieta me pregunto si hice bien
Los dos éramos la foto de la familia aburguesada con la vida cotidiana solucionada
Y vos trabaste los accesos hacia el abandono, todas las salidas y aún así escapé
Apostaste a lo que tantas veces quisimos pero que para mí, no era con vos
Y ahora cuando camino en la mañana y en la noche la distancia hasta mi casa
Me pregunto si la soledad era el precio de dejarte con el sueño de la familia
Vos estás ahí y yo sigo acá, esperando que alguien pose en esta foto que es mía
No sé si hubiese sido más feliz en la casita de cartón, con vos y con mi ficción
O así, luchando contra el destino para demostrarle que puedo ser dos
Quizás ahora me toque a mí trabar salidas para ser finalmente, sólo la foto y yo
1.1.11
renuncio porque prefiero
Renuncio a la suma diaria de alimentos ingeridos que contabilizan calorías
Renuncio al té de tilo, al cigarrillo y al encuentro nocturno con el monitor
Renuncio a las mañas de la puerta abierta, lo bohemio y lo desordenado
Porque prefiero…
Dormir abrazada con vos
Comer en la misma mesa
Escribir la historia juntos
Convivir con tus mañas
Quiero regar las plantas por la noche y limpiar el baño los domingos temprano
Pero sólo con vos
Quiero mancharte la camisa con un helado de crema y plancharte el pantalón
Pero sólo con vos
Quiero ir más lejos o más cerca porque no importa la distancia hacia el destino
Pero sólo con vos
Quiero vivir los años que me quedan ganando y perdiendo lo que está escrito
Pero sólo con vos
30.12.10
olvido resentido
No fuiste una historia, fuiste la confluencia de muchas
Con vos no fui varias mujeres, fui una sola y no todas
Convivimos entre la fina línea de la realidad y la ficción
Hasta que caímos por la ranura al abismo del olvido
Y la memoria de un hecho híbrido de realidad y de cuento
Es un olvido resentido que hará de nosotros lo que siempre fuimos
retiro lo dicho
Y entonces no me pidas que te diga que sí cada vez, justo después de decirme que ya no diga nada más.
27.12.10
Un cuento inconcluso
Blanca Nieves que no tiene insomnio y los enanos no pueden despertarla
La heroína nocturna que no escucha gritos de auxilio para ponerse el traje
Alicia que cayó al pozo y no pasa por la puerta porque no se hace pequeña
La Pitufina que coquetea y se peina esperando a quien venga a despeinarla
Campanita que quedó atrapada en la severidad del mundo de los adultos
La princesa que aguarda si no es un beso al menos una pluma que la acaricie
Vivimos todos los cuentos de hadas que al final se volvían de terror
Como si yo estuviera en el epílogo cuando alguien comenzara a leértelos
Fuimos y seremos todas las historias de amor sin final, del todo inconclusas
Fuiste y serás un hechizo que hasta la eternidad será mi susto y mi encanto
Fuimos todos los puntos suspensivos antes del colorín colorado…
26.12.10
esperando un pensamiento feliz
Quizás cuando entendí que definitivamente este sería el testamento
Entonces mis últimas palabras son escritas y legitiman esta relación,
Para que el tiempo no liquide la imagen de lo que alguna vez fuimos
Comprendo nada o poco de lo que pasó y que nos dejó en este punto
Estás presente hasta en tu misma ausencia y vivo rodeado de fantasmas
Quiero que entiendas que me hubiese gustado ser tu compañero siempre
Y a cambio queda esto: condimentos de un amor que quiso y nunca pudo
El frasco con tus sueños quedará a mi lado, pero seguirán siendo tuyos
Tu hada no murió, sólo duerme a la espera de un pensamiento feliz
14.12.10
adaptadores
Potencia: la intensidad para regular velocidad y combustible
Corriente eléctrica: sacar el enchufe y aún así, electrocutarse
Hay una ferretería y vende adaptadores, yo tengo cuenta corriente
15.11.10
14.11.10
lamotrigina
Siento un abrazo de noche y a la mañana el inicio de la rutina
Me escondo de los pensamientos complejos y absurdos que me abstraen
Una seca cada tanto, pactar con el vicio legitima mi victoria
La tecla "delete" borra desde la "a" hasta la "z" lo que no sé cómo decir
Una pulseada con la incertidumbre, cuando el zoom me aleja de la realidad
Ráfagas de angustia o desolación, corrientes de preguntas y espacios vacíos
El sueño silenciando un martillo y, otra vez un insomnio derrotado
El oxígeno apagando el fuego que quema el aire y el agua lavando culpas
Un viento no quebranta ya este cuerpo débil y esta mente frágil
Con la imaginación vuelo hasta un refugio solidario con mi propio yo
Un sillón habitual, un cuarto de laboratorio para una psiquis confusa
Y algo de lamotrigina, esta droga que erradica mi amada ciclotimia
3.10.10
el hombre de camisa a cuadros
Pienso que el post-operatorio no será como el de los 17 cuando me sacaron las amígdalas. No, acá no habrá helado, porque la recuperación será fría pero para nada deliciosa.
Tengo algunos últimos recuerdos antes de la anestesia. Uno, el dolor. Ese que solamente puede sentir el que lo padece. El dolor tan vívido, tan verídico, que desmitifica aquella premisa de que la realidad es un recorte de subjetividades. Mierda que sí me dolía!
Y el dolor, además de devolverte a la realidad tangible, se siente solo. El dolor cuando suena el teléfono para decirte que alguien ya no está en el mundo, el que te cala el hueso o te rompe los músculos, el que se extiende por el interior invisible del alma cuando una relación se deshace. Cualquier dolor, se siente por dentro o por fuera en soledad. Y eso es lo terrible del sufrimiento, no hay nada que pueda acompañarlo.
Sin embargo, hay quienes tienen la suerte de tener gente querida cerca. Entonces, otro recuerdo que tengo es mi familia rodeándome y yo, entendiendo que el único activo que la vida te ofrece, es eso, los afectos. Esas personas incondicionales que ni la muerte podrá llevarse y que con la muerte seguramente nos llevamos.
Y tengo un recuerdo más de ese momento, un último recuerdo antes de que el líquido que salía de esa inyección me durmiera hasta la conciencia: el hombre de camisa a cuadros.
No sé si es producto de mi imaginación, pero en mis decisiones más importantes, lo he visto. Cuando decidí mi vida profesional; cuando le propuse matrimonio a mi novio porque ya no podía esperarlo más, ni a él ni a su timidez; cuando me fui o me quedé en un lugar; o cuando me tomé un tren o un avión. Simplemente, ese hombre de camisa a cuadros ha pasado, se ha quedado o a he estado ahí, en la intersección de caminos cruzándose, en la elección de la ruta que parecía mejor. Y yo siempre lo seguí, si doblaba a la izquierda o si tomaba por la derecha, siempre imaginé que lo seguía a él. Y seguirlo no ha sido garantía de éxito. Porque también tomé la misma dirección que él cada una de las veces que me equivoqué o que las cosas no salieron tan bien. Digo, el hombre de camisa a cuadros, parece haber sido, ahora que lo pienso, una guía.
La linternita se apaga y escucho que el doctor le dice algo a mamá. Entonces alguien empieza a empujar y yo, sin voluntad, empiezo a recorrer los pasillos del hospital. Parece que me llevan a algún lugar. Pero en realidad sigo ahí, pensando y tratando de recordar, ¿qué pasó antes de esto? Sí, ya sé. Bajé las escaleras corriendo, fui hasta la cocina, recogí las llaves y me subí al auto. Aceleré como si jugara una carrera, porque iba a tomar una decisión. ¿Y por qué tan rápido? ¿Era necesaria? Ahora entiendo a dónde conduce tanta velocidad cuando siempre existe la posibilidad de hacer las cosas más despacio. Sí, ya recuerdo. Antes de subir al auto lo vi pasar, el hombre de camisa a cuadros siguió por otro lado y lo vi, lo vi. ¿Por qué no lo seguí? Ahora solamente recuerdo que tomé el camino contrario. No estaba segura, por eso iba rápido. Rápido, hasta que en una esquina el tiempo se detuvo y ahora estoy acá, en esta sala de hospital.
¿Quién es el hombre de camisa a cuadros? ¿Qué esconde? Porque lo he seguido siempre, y no siempre las cosas han salido bien, pero sin embargo el camino ha sido todas las veces el mejor. ¿Por qué no lo seguí en ese momento? Él se había ido para otro lado, el que tendría que haber seguido yo.
Siento a lo lejos una voz, “está todo listo doctor”, dice. Otra vez, la aguja moderadora del dolor empieza a tomar mi cuerpo, mi conciencia y la mente va quedándose en silencio. Y como si fuese una película de cine mudo, me veo en blanco y negro siguiendo al hombre de camisa a cuadros. No es él, soy yo la que decide. No es él, soy yo la que tomo el camino. No es él, soy yo la que sintió cada vez que esa era la dirección correcta. No es él, soy yo porque él ha sido durante todos estos años una proyección de mis deseos. Entonces con el último suspiro entiendo que el golpe más grande que he tenido, un golpe que quizás se lleve mi vida si la cirugía no logra retenerla, ha sido aquel en el que no seguí al hombre de camisa a cuadros o, lo que es lo mismo, aquel en el que no hice lo que sentí. Sonrío, la anestesia me toma con una sonrisa. ¿Volveré a verlo?
Creo que han pasado unas horas y abro los ojos. Lo veo. Para mí el tiempo no ha pasado. Lo veo ahí, ahí está el hombre de camisa a cuadros. Me mira. Nos miramos. Izquierda o derecha, ¿qué camino vas a tomar? Entonces sonríe y sigue de largo, hacia al frente. Entonces comprendo, como decía papá, que hay que caminar siempre para adelante. Eso haremos el hombre camisa a cuadros y yo, seguir para adelante sin mirar atrás, hasta el final.
13.9.10
metástasis laboral
Se te consumen las horas y los días se te agotan o se desagotan de lo que va quedándote de vida
Día y noche se condensan en sueños que recuerdan lo que pasó o presagian algo de esa oficina
Se restan las horas de descanso y de tan dormida avanzás llevándote por delante las cosas
Las ojeras hacen eclipses sobre el rostro y las sonrisas se borran del historial de gestos
Y vos luchando, contra la metástasis laboral, entregás tu vida a la trama de viejos proyectos
Y vos creyendo en vos, sabés que vas a ganar a la enfermedad, porque no has deseado esto
La libertad es tu bandera, la imaginación tus alas, la fortaleza tu escudo, la voluntad tu espada
De a poco te consume, de a poco te gana el cuerpo, pero aún no ha tomado todo esto
Esta lucha contra la metástasis laboral no ha terminado, y creo que estás a tiempo.
25.8.10
noticias tristes - noticias felices
Pareciera que la noche se sostiene sobre mis hombros
Sin embargo, la mañana recién comienza
Las noticias tristes se cuelgan en la memoria
Y los recuerdos felices combaten para olvidarla
En esa lucha, la vida transcurre silenciosa
Me pregunto, cuántas noches pueden sostenerse?
16.8.10
7.8.10
a vos
Quiero decirte que quizás aún esté herida, y que el dolor es visceral. Afuera se ve sangre espesa y un alma despedazada que ensucia sus arrepentimientos en un charco viscoso de lo que la culpa no supo prevenir. Y adentro, acá adentro, el vacío es colosal.
A vos como a mi nos ha pasado esto, o capaz has sido más fuerte, o quizás vos me estés salvando más de lo que yo pueda hacerlo. Pero lo mío es auténtico. Quiero decirte que habité una burbuja impermeable de tira animada, todo allí adentro era un dibujo. Eso que es arte, que es lúdico, que es magia, que es fábula. Eso que pinta pero que se destiñe, que alegra pero que manifiesta y delata, que mejora la realidad y entorpece la ficción. Pero un día la burbuja se rompió y yo, neciamente, coloqué el signo de puntuación incorrecto: un paréntesis.
La adultez nos llega a todos, el uso individual de la razón es un paraje ineludible y letalmente enceguecedor. Sólo que algunos, con más estrategia o con más torpeza, saben apropiarse de eso de lo que yo, por siempre, estaré exiliada. No sé vivir la vida de otra manera que no sea esta. Sin embargo, ese enorme paréntesis que creí muralla y que ahora se parece más a un nubarrón gris topo, me apartó de lo que esencialmente me define.
De corchete a corchete, un lapso de tiempo lineal jugó con vericuetos a enlazarme, y de tanta soga hasta me enrosqué la respiración. ¿Sabés cuántas veces me asfixié? Y es que la fe sostiene, nos guste o no, lo perplejo de la existencia. Cada vez que quebranté, se me fue alejando el punto y aparte, el paréntesis cerrado. Entonces mentí, fui infiel, lastimé, dejé que me robaran la inocencia y peor aún la dignidad, me promovieron la culpa, me dejaron hablando sola y además, me vapulearon la imaginación. ¿Algo quedaba? La burbuja reventada…ni gas helio podía remontar un barrilete arrastrado por un huracán.
Los recuerdos felices no justifican el dolor, y el dolor no diluye el pasado. El presente, amorfo, no argumenta al futuro, porque no hay una bendita razón que explique por qué abrí y cerré ese paréntesis cuando la burbuja se rompió. Tal vez, sólo tal vez, si en vez de un corchete, hubiese puesto un punto y aparte, te hubiese encontrado antes. Y pasaré las noches que me quedan, intentando hallar una oración que evidencie que esto no podría haber sido de otra manera mejor. Simplemente, quisiera haberte encontrado antes.
Y en la búsqueda obstinada de una respuesta hipotética, la razón individual de la adultez y de esta mente absurda que me gobierna, se desintegra cuando aparecés y tus labios más que besarme parecen devolverme el oxígeno para hacerme volar, otra vez y mejor que antes.
5.8.10
lágrimas
Por suerte no son cataratas, apenas algo de agua
Quizás es bueno, limpia mis ojos y me purifica el alma
O capaz solamente caen y de tanto caer, me paspan
2.8.10
28.7.10
herencia
Esta sonrisa no es mía, es tuya; por lo parecido, pero también porque vos me la provocás, vos me hacés sonreír. Mis palabras son el resultado de tus cuentos, de las historias narradas y de las inventadas que eran las mejores. La autonomía para pelear contra lo invisible es el resultado de tu independencia librándose batalla en las sombras de lo que asusta. Esta imaginación, la magia de mis actos, no es más que una breve síntesis de la niña que vos llevás adentro y que me enseñó que no hay otra manera mejor de vivir que jugando con la vida como si fuésemos amigas.
Me has dado las fuerzas para no quedarme parada en un mismo lugar, porque siempre hay otros para explorar. Me has enseñado que la vida es sin muertos, que hay una sola, que el pasado la forma pero no debe habitarla, que hay tantas maneras de ser feliz como rizos de colores en el reflejo del pelo siempre dorado de una niña que se mira en el lago. Me has querido tirar al río, pero nunca me soltaste del hilo invisible o casi imperceptible que nos une y no nos condena, nos alimenta con una fuerza envidiable. Me has dado este cuerpo y la manera de conducirlo, el alma y la forma de nutrirla, me has dado razones y me has provocado las más bonitas sensaciones.
El resto de lo que me den, de ahora en más, será condimento puro. Porque vos me diste lo más importante, me diste la vida mamá.
25.7.10
24.7.10
por la tangente del camino
Es de esas mujeres que se miran al espejo y no encuentra más que un acertijo; ¿qué ven?, se pregunta; o mejor aún, ¿qué buscan en mí?. Y la diaria se vuelve un remolino de libido rondando sus contornos, el deseo ajeno luchando contra su aura para tocar, al menos de lejos, ese cuerpo. ¿Y acaso nadie se ha preocupado por su alma?
Es de esas mujeres que creen que el corazón es grande, que los afectos se sustituyen y que el amor es una herencia; es decir, si un día el amor dejaba de ser un hombre para convertirse en un nombre que se enclavaría en las redes del olvido, era porque le pedía asilo al pasado; alojarse allí, justo allí, donde la ruptura de la relación fuese un trampolín para dar un salto, un puente para cruzar, una manera de llegar a otro lugar. Uno mejor.
Tiempo después de ser exactamente ese tipo de mujer (quizás mágica, maravillosa, única), algunas cosas pasaron. De tantos amores, dos se cruzaron en el mismo tiempo y espacio, y el problema no fue el cruce, fue que eran dos amores con dos razones diferentes, opuestas. Para darle mayor claridad al asunto: ella es de esas mujeres que ha sabido amar y que por eso ha compartido su vida con el hombre que a lo largo del tiempo ha tenido el coraje de convivir con ella, el tiempo que haya podido hacerlo; y el amor, a veces, implica infidelidad. Ella a veces amó, muchas se enamoró y una que otra, fue infiel. Pero hay un momento de la vida, en donde las cosas giran abruptamente sin pedir permiso; hay un momento de la vida en donde terminamos fuera de los planes, parados en el extremo vertiginoso de un precipicio, y sin sogas para sostenernos. Ese día llegó, y el ocaso se extendió tanto, que el amor oscilando entre dos hombres se volvió una costumbre extensa.
El desgaste del corazón fue terrible. Hubo uno de esos dos hombres que se llevó su voluntad, el otro su autoestima. Las ganas y el deseo se deshicieron entre el forcejeo de una misma cuerda tirándose de dos puntas. El amor se perdió entre las sábanas de camas alquiladas, entre proyectos materiales de un auto y una casa, en la mudanza de un corazón deambulante que buscaba un lugar de amor verdadero en donde quedarse. Pero si su amor por ellos no hubiese llegado a ser amor, ¿qué esperar de ellos? Quizás la existencia de ambos en el mismo momento, haya sido un préstamo para acallar sus inseguridades que, más tarde, se pagaría con altos intereses de soledad.
Lo cierto es que con ellos se perdió, por la tangente del camino de su vida, la magia que alguna vez la hacía una mujer especial. Solamente ella podía serlo y como cuando se tira la cadena del escusado, con una sola decisión mal tomada, los dos dejaron que una corriente más parecida a una crecida la arrastrara, y que no se llevara la mierda (o quizás sí, si algo parecido eran ellos). Esa corriente se llevó lo mejor de ella. Se quedó sin disfraces para divertir, sin la dulzura para hocicar, sin el tacto para mimar, sin las luces rojas en la habitación para entonar, sin las veladas románticas. Se quedó, lamentablemente, sin sueños. Primero sin lo de ellas y después, con los de ella, para no compartir con nadie más.
Ella es de esas mujeres, ya se ha dicho, que cree que es posible volver a enamorarse, volver a amar. Entonces él apareció. Y llegó, quizás, no lo sé, con las mismas grietas en el alma por las que se fueron lo mejor de él. Ya no habría más cenas con velas, canciones románticas, letras escritas por sí mismo expresando amor, vallas saltadas, postas pasadas, entrega absoluta; ya todo había sido dado. Es decir, el champagne ya estaba descorchado para él también, y con otro mujer.
Yo diría que es probable que juntos vivan los días que le quedan hasta el final pero será, seguramente, una historia en blanco y negro; quizás algunos matices, grises o chispas sepias que den movimiento al trazo mediocre de la tinta que escribirá esas dos vidas. Lo mejor de cada uno quedó en el pasado, se fue por la tangente del camino. Entonces, sobre seguro, no habrá más para dibujar que una postal común.
O pienso, tal vez, entre los dos puedan juntar sus mitades y montar un bonito rompecabezas para jugar armando y desarmando, reinventándose en el ajuste impreciso de dos piezas buscando la felicidad. Quizás así, sólo quizás, terminen encontrándola sin saber a ciencia cierta que de otra manera la hubiesen encontrado. Sólo ellos, dos piezas usadas, pero exactas.
21.7.10
retiro lo dicho
Y entonces no me pidas que te diga que sí cada vez, justo después de decirme que ya no diga nada más.
la diferencia
14.7.10
anteojitos
Él está en ese rincón que es como un codo. Escondido en ese espacio, sin embargo, la mira a través de sus anteojitos muchas más veces que el resto de los hombres de esa oficina, porque desde ese ángulo la ve pasar cuando ella camina por el pasillo. Va y viene, con los ojos de él, por ese largo y angosto pasadizo que solamente conduce al deseo implacable de ese hombre de anteojos que la anhela y que no sabe si algún día la tendrá. ¿Cupido no se habrá dado cuenta que es el que más y mejor la observa durante el día?
Y ella entra, da un vistazo rápido al escenario y muy velozmente, por el rabo del ojo, encuentra esos anteojitos que nunca sabe si la están mirando o no. Parecerían ser cuatro ojos y, sin embargo, no sabe si alguno le pertenece. Mientras tanto Cupido avanza, ansioso, por esos rostros pegajosos que se prenden a su cuerpo pero que nunca se detienen en el lugar preciso. ¿Es que acaso no han visto esa sonrisa que es herencia de su madre? ¿O el legado de su padre, un pedazo de ojos negros?
Para seguir restando flechas al heraldo, ella se detiene un par de veces al día, en un escritorio o quizás dos, para resolver las mismas cuestiones operativas del trabajo diario. Y ese escritorio nunca es el de anteojitos. Fulano o Mengano responden a sus preguntas y resuelven sus cuestiones, con la premura de un hipnotizado. Y ella, hasta torpe, sale dialogando con Cupido sobre los motivos del asombro masculino en esa oficina: siempre está despeinada y ojerosa, caminando como una verdadera latina en su aldea. Y Cupido responde que es la luz del ángel, un aura que se ha vuelto hasta inservible porque el príncipe no aparece.
Ese martes, colgada de la realidad más material, apurada y arrebatada como siempre, entra fugazmente a la oficina y ni Fulano ni Mengano estaban para solucionar sus problemas laborales. Entonces ella se para en el medio de la oficina, rodeada por escritorios que se parecen más a cuevas de buitres al acecho. Lanza una pregunta abierta para que alguien le responda y, desde ese rincón que se parece a un codo, anteojitos da una contestación detrás de esos vidrios y en dos palabras resuelve el acertijo. Entonces ella agradece y gira para salir. De repente se le cae una hoja y cuando voltea para alzarla, él se había sacado los anteojos. Y fue como si a Cupido le hubiese picado la espalda y cuando estaba por rascarse, da la vuelta, y encuentra esos ojos verdes que la miran, no a ella, sino a su aura. Cupido, maravillado, dispara su flecha. Un nuevo amor está por nacer. Y en ese segundo exacto, ella dice: “la hoja que se me cayó es el telegrama de renuncia”.
3.7.10
droga naranja
La tarde era bella y el mensaje era triste, ¿hay angustia más honda que las despedidas? El espejo gigante, el patio soleado, el desorden habitual de la casa…los recuerdos.
Primero una pastilla, después la otra, y el pretérito perfecto de una vida se ahogaba en un vaso con jugo de naranja. ¿Esa era la soga para el destino del pasado? No habría más presente a dónde continuarlo.
Cayó exhausta. El prospecto advertía: sobredosis de zolpidem y clonazepan es igual a deterioros leves o a finales fatales. ¿Cuánta cantidad? Con jugo de naranja la cobardía tenía más propiedades: retrasa el envejecimiento, recupera de enfermedades, ayuda en el crecimiento, ¿con eso era suficiente? ¿Así el trastorno era más higiénico? Lo terapéutico es el dolor…el que se deshace en las razones, pero no en las sensaciones.
Con el último suspiro caminó hasta su cama, la carta quedó en la mesa, y el jaque mate ya estaba cantado. Apenas después de taparse, recuerda el rostro de papá diciendo: “el prospecto decía mantener el medicamento fuera del alcance de los niños; creí que habías crecido.”
25.6.10
Respuesta a un telegrama
La sangre azul es la contaminada, mejor aún, que se vaya
Los dragones renacen cada año como el ave fenix
Escalar es un ejercicio constante, permanente
¿Y colorín colorado? Fueron felices...
Claro, las perdices se escondieron en el bosque
El odio es innato, a lo que se aprende es a amar
Si hay un humano sin hechizos, Medusa lo hizo piedra
El veneno es rico y tiene sabor a espina
Soñar no cuesta nada, el precio es el aterrizaje
Ser común es tan difícil como entender lo complejo
21.6.10
una moneda
Por favor, alguien tiene una idea para darme?
Necesito volver a escribir, alguien que me de su tinta.
pucha che!
Alguien sabe cómo se hace?
No salen las palabras. Necesito empezar
18.5.10
palabras encajonadas
que busca palabras para rellenarlo hasta el hastío
Necesita tiempo, el que moviliza las sensaciones
Necesita un recreo, para hacerlas jugar con variaciones.
4.5.10
mi frasco de algodón
Te encargaste de condenarme con la culpa a una cadena perpetua.
Y ya se rompió corazón, se rompió cuando me lo crucé en un espejo.
¿Un hombre? No, me crucé con mi reflejo, el de estos ojos negros.
Se te hizo tarde, o quizás aún es temprano, para que entiendas,
para que adviertas que en las cosas que hacemos hay un ida y vuelta.
Suerte que ahora me lleva sólo un segundo, decir que ya te perdoné.
Ahora hay alguien más que va a llevarse un frasco de algodón.
Primero yo, que armaré y entregaré mis sueños, de colores esta vez.
Después un vecino, que será capaz de sorprenderme viviéndolos con él.
17.4.10
monólogo
Por qué no decidís hacerte hippie conmigo?
Vivir del aire, de la tierra, del fuego, del agua?
Por qué no hacerte hippie conmigo y escapar de esta impura sociedad?
Por qué no hay un hombre que me mira sin restricciones?
Podríamos hacernos mochileros de la felicidad, cargar para un campamento del Nunca Jamás, ser niños perversos como Pete Pan, pero niños al fin, porque lo que los diferencia es la capacidad de volar.
Los niños que vuelan son felices, y vuelan porque son libres, y son libres porque saben ser auténticos. Eso es...FELICIDAD LIBERTAD AUTENTICIDAD, y con todo eso el amor se hace una fiesta!!! Qué importa la perversidad? lo mundano? la condición más miserable que tiene el hombe, que es la de ser humano, si puede ser feliz? Y puede serlo porque lo decide. Pero claro, después el tiempo arrasa y se crece, y es ahí en donde los platos se rompen!!! No llamemos a la abuela, que no vea que los platos están rotos. Pero claro, ahora la abuela somos nosotros!!! Porque crecimos!!!
VOS
Deberías hacer monólogos
YO
Y vos deberías hacer una canción. No importa si afinada o desafinada, importa que sea mágica. Y la magia no es lineal ni ordenada. Es así, como la linea en un monitor de una sala de terapia cuando el corazón comienza a funcionar a ritmo normal. Normal? Qué era lo normal? Pero no hablemos de normal, porque entramos con el tema de las percepciones y se arma la gorda!
Pero resumiento, por qué no te hacés hippie conmigo?
9.4.10
postales del alma
Un cigarrillo, el último del día que se consume al lado de mi cama
Un libro que se queda abierto sobre mi cuerpo que despacio se desarma
Entre una canción de Baglietto y Vitale, y tu ausencia, vos no estás
Sola. O más acompañada. En este pedazo del mundo, postales del alma.
8.4.10
capítulo 20
-No hablés por mí -dijo La Maga cerrando los ojos-. Vos no podés saber si yo te quiero o no. Ni siquiera eso podés saber."
¿Qué hubiese pasado si leía Rayuela de Cortázar un tiempo antes de conocerte?
En algún lugar siempre está escrito el resultado de tomar uno u otro camino entre las alternativas que se nos presentan en la vida. Pero a veces llegamos tarde a esa lectura.
Ya lo dije antes: desde el principio, nuestro encuentro fue un desencuentro.
después del día de hoy
6.4.10
callate que quiero dormir... con vos
Vos - Para qué?
Yo - Para que no escribas, no veas, no hables... y sientas.
25.3.10
la carta de un verdadero amor
Supongo que muy bien, quizás te sorprenda esto, y quizás no importe el motivo, pero al menos espero lo leas.
Hace varios días venia pensando como escribirte esto, y creo que mientras iba y volvía caminando de un lugar a otro, en mi mente lo escribí de mil formas, pero ahora sentado acá en frente las palabras ya no fluyen, se escapan. Quizás porque estoy tratando de decir cosas a una persona que ya no esta, que el tiempo se la llevo, porque el tiempo se lleva todo. Por las dudas, te escribo a vos, pues sos la única persona que se parece a aquella, o quizás me equivoco y sos todavía aquella persona, quizás mejor o quizás peor.
Supongo todavía te preguntaras que es esto? Bueno yo tambien, resulta que me pasaron algunas cosas extrañas, cometi errores imperdonables, no respete mis principios, fui victima del fracaso en todo sentido…, y decidí arrancar de nuevo….otra vez. Y como se dice por ahí, el fin es el principio de todo, yo digo para empezar cosas nuevas, otras tantas deben terminar es mas fácil!. Asi lo dice la ayuda profesional, la ciencia que te estudia y te dice las razones de las cosas que te pasan, y hasta sacan conclusiones de vos mismo, que vos decis, y Claro!!! Como no me di cuenta. Ese metodo cientifico aplicado en mi me dijo que una de las cosas que tenia que hacer era esta, la que estoy haciendo ahora, ahí me di cuenta que una parte de mi se habia resistido a hacerlo mucho tiempo, pero que era hora, solo habia que esperar el momento y estar preparado. Espero me entiendas, y si te molesta me perdones, pero entende sos la persona que mas se parece aquella, por eso te voy a escribir como si fueras ella. Ahí va:
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Hoy 27 de septiembre de 2007, se cumplen 10 años exactos, si 10 años y lo recuerdo como si fuese ayer. Esa vez eramos apenas dos adolescentes que empezaban a descubrir nuevas sensaciones, aunque ya habian sido sometidos a golpes, duros. Hoy hace 10 años que te dije que te amaba, vos arracanste ese primer “Te amo” sincero que me salio del alma, porque no sabia que decirte, no podia hablar ni pensar solo en tu mirada, tus ojos hermosos…. Ese rostro divino, hasta podria decirte como estabas vestida.
No paso ni un día en esta década, en que tus ojos no se hayan dibujado en mi mente, pasaron otras personas, otras experiencias, pasaron los años, yo siempre esperando verte, cruzarte en la calle, contemplarte, desearte, y otras veces no! No queria, no queria que te me aparecieras, porque consideraba que en ese momento en mi vida estaba todo bien, y si vos aparecías todo se desplomaría, porque tu sola presencia podía mas que todo.
Y así es el tiempo ha pasado y vaya si paso? Yo nunca deje de amarte, y en los mejores momentos estuviste presente y en los peores solo pensar en tus ojos me animaban a seguir. Sos ese amor imposible, ese amor platónico, lo sagrado que algunas personas tenemos la dicha o la desdicha de tener, según de donde se mire.
Yo solo quiero que lo sepas, y que pienses que hay una persona que te amo de verdad, realmente de verdad y esta es una prueba, han pasado 10 años, y no te voy a decir que soy la única persona que lo hizo, porque ningún ser en la tierra esta exento de la capacidad de querer, yo simplemente elegí este día y esta forma de recordártelo, porque gracias a la vida pude algunas vez, decírtelo mirándote a los ojos.
Gracias. Solo Gracias.
Siempre serás aquella dulce niña que de camisa blanca y corbata gris que alegraba mis mañanas, mis días, mis horas. Mi dulce princesita, la dulce princesita del cuento de Otto. Princesita que se la robo el tiempo, princesita mia.
Si la ves léele esto. Y decile que aun guardo sus cartas. Todas.Y que todas las noches sueño con el beso que jamas me dio. Con el deseo mas sincero, espero sea feliz, la mas feliz. Yo siempre la llevare conmigo.----------------------------------
Espero no joderte, si llegaste hasta aca, agradezco tu tiempo, y espero hayas entendido que esto lo hice por mi, me lo debía.
Sigo andando, espero hacerlo así, sin que me quede nada por hacer, ni por decir.
Y si las causas y los efectos, así lo disponen, Aca queda todo para mi, para vos termino hace mucho, y no te culpo cada uno sobrevive a su manera.
De más esta decir que yo sigo, aca y contas conmigo, porque sos la persona que atesora en su pasado a mi princesita.
Perdón y gracias una vez más, lo leíste, por fin.... fuiste lo que yo quería que seas. primera vez.
Besitos.
Pd: borralo.
24.3.10
códigos
A dónde te ubico para regalarte magia?
En qué espacio hago que te eleves?
Cuándo puedo llevarte al país de la fantasía?
En qué momento empiezo a preparame?
momento y lugar
14.3.10
10.3.10
amar-te tanto
9.3.10
cómo
En qué momento se te cortó la respiración?
Dónde estaba yo? Qué ocurría en ese momento?
De todo el montón, qué cosas quedaron por hacer?
Cuál es el lugar a donde vamos?
Cómo fue que llegamos hasta acá?
De la manera que sea, llevame con vos
Y no me condenes a vivir con una pena eterna
Sé poco de acostumbrarme a las ausencias
31.1.10
9.12.09
descubrimientos
Qué se hace cuando se apaga la música?
Encontramos a mucha gente en el camino
Pero descubrimos a muy pocas de ellas.
30.11.09
buzón de sugerencias
Hay en la vida un buzón de sugerencias que alguien lea y trabaje para esas propuestas?
17.11.09
un mensaje para la mirada
Busco un corazón que bombee junto al mío sin provocar tanta estupidez
Quiero aladeltismos para volar sin presiones y fundirme con el aire
Respirar adrenalina, subirme a un tranvía que me lleve a sus ojos
Porque me crucé con la mirada del hombre que no me besará jamás
Y en ese breve instante se me hizo una cuadrícula el corazón
Lo busco para reivindicar todo este amor que ya no se dónde ponerlo
Quiero juntar mis ideas con las suyas y legitimarlas en una trama
Necesito que su vida me salve de esta comedia en la que se convirtió la mía
Recorreré desiertos enteros hasta encontrar en sus besos el oasis
¿Culpar o perdonar? ¿Padecer o vivir? ¿Amar o reprimir tanto amor?
Este es un mensaje para el hombre que no sabe que lo estoy buscando.
oasis
Me escribió una canción tan dulce como su voz
Me transportó a un oasis en medio del desierto
No hay expresión más que mis gestos para vos.
11.11.09
3.11.09
ciclotimias

Ciclotimias es una manera de vivir la vida, es una condena hecha elección, es encarnar en la piel y volver pasión lo que duele. La ciclotimia es una onda que fluctúa entre altas y bajas, marcada por hipomanía y agudas depresiones. Un subibaja. Una línea que oscila, una soga que a veces es para jugar y otras veces para ahorcar. La misma soga puede revivir o matar. Y no es una carga, es una espada. Me defiendo con ella y con las palabras.
18.10.09
cadena
30.9.09
dónde se agota
Pensar en un ciego que camina por la ciudad, a tientas
Pensar en un alto ejecutivo que no sabe el segundo nombre de sus hijos
Pensar en el silencio oscuro y angustioso de una abuela que ya pasó la vejez
A dónde se agota la vida?
No es en un ataúd cerrado, en unos ojos condenados,
En un sillón privilegiado, en el último tramo
A dónde se agota la vida?
9.9.09
tus voces
camina sin pausa por mi espalda.
Como un ciego mira con sus sentidos,
mi corazón busca aún aturdido.
Hay un vaso vacío y vamos a trabajar.
Enciendo un cigarrillo, lo apago.
En este día no voy a fumar.
Mi teléfono va a sonar en un momento.
Voy a encontrarte en una esquina.
Correré solamente para entrenar.
A veces el objetivo es tácito.
No me mires como loca, no te lo creas.
Soy tan humana como el cuerpo que anda.
Escribo porque va a ser un día bonito.
Hay un tren que no voy a dejar pasar de largo.
Las oportunidades hoy están de mi lado.
¿Cómo estás?, vas a preguntar esta tarde,
Bien, muy bien, voy a responderte.
No imagino mis días sin tus voces.
Pienso en mis pies tocando la arena.
Que suba la marea, necesito mojarme.
17.7.09
decálogo del perdón
Perdón por no haberme enamorado a tiempo
Por el beso que te di sin permiso
Por los sueños tuyos con los que me quedé
Perdón por haberme ido lejos y no avisar
Por las noches que no pude darte
Por haberme cruzado en el camino fuera de hora
Por las lágrimas que derramé, tarde
Porque no aprendo ahora a vivir sin vos
Por encontrarte en todas las voces
Perdón a vos y perdón a mi
Porque estoy terriblemente enamorada
Justo ahora que vos ya no querés estar
¿Llegarás a tiempo? ¿Vas a leer este decálogo?
Porque aún te estoy esperando
8.7.09
acomodar la habitación
No pretendo que me ayudes.
Esta lucha es mía, y voy a ganarla.
Sólo te pido, si querés, que te quedes.
22.6.09
gigante
Eterna la distancia que me separa de su boca.
Fragmentos de una historia para construir.
Regocijo de mi alma el día que lo descubrí.
Gigante este cariño que circula por mi cuerpo.
Que se quede acá cerquita, que no se vaya lejos.
21.6.09
lo que queda tan lejos
Nos aferramos a lo perdido. Y te perdí en un vericueto del error más grande que he cometido en este pedazo de vida. Vos no supiste perdonarme. Y el destino no se cansa de ponernos trabas, obstáculos que no sabemos saltar. Mi corazón, está averiado.
Qué es esta soledad que aprieta. Qué ganas de encontrarte para escribirte. Esto que siento es solamente amor. La soledad es un lugar en el que se elige estar, es solamente cuestión de elección.
Escribo porque no sé qué otra cosa puedo hacer para no extrañarte. Escribo porque no encuentro otra manera de tenerte. Y aprendí, con el tiempo, a acercar con el pensamiento lo que queda tan lejos.
17.6.09
hay gente
Hay gente que maneja con la culpa o la lástima
Hay gente que se divierte dañando a los demás.
Suerte que te tengo a vos. Suerte que estás acá.
16.6.09
30.4.09
sigo esperándote
Ella mira fijamente las cartas, y yo a ella.
Da vuelta la última y la pone sobre la mesa,
“y es el amor de tu vida”, sentencia.
Te busco entre cada hombre que llega.
Y te encuentro en el dictamen de una carta.
La que anunció que llegarías, y no dijo cuándo.
Y es la ansiedad la enemiga que combato.
Pero también es el miedo de dejarte pasar,
de no reconocerte, ¿y si ya estás acá?
Ahora cuando la soledad me aprieta,
cuando el pasado se alejó y otra vez sueño.
Pido señales porque sos mi único dueño.
Aún en la ausencia
Aún sin conocerte
Aún con esta inocencia...
Te espero.
24.4.09
escrito
Si concientemente he inducido a mi inconciencia a actuar de tal o cual manera, y me quedo en esta inconciencia para no reconocer la verdadera magnitud de los hechos, mi cerebro de confunde, ¿es conciencia o inconciencia? ¿Qué transmitirle al corazón, culpa u olvido? […]
Hace unos años atrás, razonando junto a Hobbes sobre la perversidad mundana, fui alejándome de Rousseau, de teorías del consenso, del alma humana y la vida eterna. Un café con Hobbes en un bar de la ciudad fue mi despedida de la niñez y el primer paso para empezar a crecer. Juro y certifico que preferiría la maldad infantil que la realidad adulta, porque antes los hechos que se amparaban en el inconsciente ahora no los puedo defender racionalmente con la conciencia. Así lo hubiera preferido. Así como no fue y jamás será.”
20.4.09
24.3.09
a dónde?
Quién dijo que el amor no se muere? O acaso si muere no es amor?
Y si esto que no desaparece entonces, es amor. ¿cómo lo mato?
20.1.09
despedidas no
porque la pasión y el amor son semillas que se entierran en el cuerpo,
la pasión se despierta, el amor se siente, son energías inquietas,
pero dependerá del cuidado que reciban, su crecimiento y existencia
Son sensaciones que se construyen...el oficio de albañilería
entonces nacen, la pasión y el amor, como el amanecer ineludible...
¿y la noche? la noche se mantiene activa si hay fuego que la ilumine.
la frecuencia es el arma de los amantes, la permanencia su estrategia.
no creo en las despedidas, son simulacros que elevan el sentimiento.
pueden contarse en almanaques que serán más de 365.
no creo porque no las conozcos, intenté despedirme como amantes tuve
y prefiero, ahora que lo pienso, que lleguen sin darnos cuenta,
para no sufrir demasiado, para que la despedida sea una pausa,
versa el dicho que donde hubo fuego cenizas quedan, el juego queda abierto
no quiero despedirme más, y quiero encontrar al hombre que se quede acá,
que tampoco quiera despedirse, y sé que está en algún lugar.
19.1.09
agonizo
y si tuviera la certeza de que ese es el momento de mayor dolor,
ese en el que la vida se despide con sudor, sin que podamos saber,
al final de cuentas, si el dolor es para evitar que nos vayamos
o si, por el contrario, es el último golpe de un boxeador...
agonizo, y si conociera, y si tuviera la certeza,
juraría que agonizo tanto como antes de morir.
y hasta preferiría morir a cambio de un cigarrillo
de esa bocanada de aire que contamina adentro, lo orgánico
(pulmones, intestinos...todo...células y sangre)
de ese sabor a nicotina, que contamina, pero limpia el alma,
tranquiliza y concede la sensación que no tenemos por nosotros mismos
porque la paz interior se perdió en medio de un sismo.
16.1.09
29.12.08
lo sé, ya está
La misma rutina de todos los viernes: salimos de la oficina, pasamos por el psiquiatra. Ella entra una hora. Yo me quedo afuera, una hora también. Y ahí estaba cuando la vi salir. Como todos los viernes la vi salir. Me miró. Como todos los viernes me miró. Yo no me levanté, esta vez me quedé mirándola y no me levanté. No fue como todos los viernes.
Tantos años recorriendo el mismo circuito hasta que ese viernes pasó. Tantos años escuchándola narrar sus acrobacias psicológicas en esa sala de ensayo que era el consultorio. Tantos años creyendo que un día saldría y me miraría para decirme “lo sé, ya está”.
Imagino que fue duro, la última palabra seguramente ocasionó una fisura en su existencia. Imagino que caminará hasta donde la confusión se lo permita, se sentará, encenderá un cigarrillo con las piernas colgando de un banco, pisando el cielo. Y con la primera bocanada de nicotina decidirá dejar de fumar. ¡Es que ha creído durante tanto tiempo una mentira que ella misma se hizo!. Creyó su propio invento. Narró su propia ficción.
Ella sigue en la vereda de enfrente, sujetando con su mano derecha la cartera y con la izquierda preparando un golpe de boxeador. Yo la miro desde la otra vereda, sentada en las escaleras del edificio. No voy a pararme esta vez, no porque no quiera, sino porque ella dejó adentro la necesidad de llevarme consigo a todos lados. “Lo sé, ya está”, puedo imaginarme que dice. “Llamame cuando quieras, soy una extensión tuya”, pienso. Da media vuelta y empieza a caminar.
27.12.08
18.11.08
¿espanta?
Acá están todos, encima mío.
Y acá estoy yo, sin dirección.
Parada en este lugarcito de siempre.
Recibo la visita diaria de todos ellos.
Y yo, ¿por qué no se alejan?
El que me vea y vuele, será el que se quede.
Tania
El miércoles la encuentra un poco más coherente, ¿cuándo le interesó esa clase de hombres? Sentada en la butaca de un teatro en la calle Corrientes, mira de reojo a este nuevo candidato. Es amable. Es atractivo. Llega a casa de noche. Pasa directo a la heladera, hay una banana en un plato, la mira y cierra la puerta. A la cama.
El día siguiente amanece como todos los días. Cuando Tania se agacha a prenderse la hebilla de las sandalias, piensa en él. Ese es el momento del día en que más piensa en él. Se llega hasta el espejo y preguntándose en silencio qué le ven a ella los hombres, dice en voz baja, “Jazmín, debería haberme llamado Jazmín”. Pero es Tania, portadora de una belleza natural sin nombre.
Fin de semana. Viernes y sábado un nuevo candidato, Tania cotiza en bolsa. Amanece el domingo entre sábanas de cama doble rodeada por brazos que desconoce. Otra semana está por comenzar.
Llega a casa. Como todas las noches abre la heladera, hay una banana en un plato. Piensa que no hay un hombre, de todos, al que ella pueda amar tanto. Tania piensa que ha perdido la sensibilidad. Eso es, no siente nada cuando los tiene al frente. Toma la banana y se la lleva con ella. Se sienta en el sillón rojo de tres cuerpos, “matar al enemigo, comérselo”, piensa. ¿Puede algo tan insignificante haber matado al amor de su vida? Y Tania sabe que por más que se coma esa banana, mañana al abrocharse la hebilla pensará en Agustín. Ese iba a ser su nombre, hasta que un día, caminando por la calle resbaló con una cáscara de banana y Agustín, ese hombre que ya amaba más que a nadie en el mundo y que crecía en su interior, murió.
15.11.08
izquierda o derecha
tengo trenzas y mis pantalones están gastados.
El sol cae en línea recta sobre mi cabeza,
es mediodía pero parece medianoche
Estoy parada acá en la esquina y no sé qué lado
Izquierda o derecha.
29.10.08
bocina
tomar una copa con amigos
y volarme la cabeza que da vuelta
que alguien en un auto tire el freno de mano
que me frene cerca, al lado
que me despierte de este caos en el que cai con vos
28.9.08
...
La relación en quiebra
Algo se rompió. Ella está sentada en el banco de una plaza y pareciera que está en la sala de un hospital, internada en una cama buscando recuperar su salud. Y la relación que se descascara es un amor mágico. El dolor es como el de las rodillas peladas después de una caída en bicicleta. La sensación es el afecto a una vieja prenda de vestir que ya no puede ser usada; está desteñida, sucia, percudida...pero la carga emotiva es tremenda. Es amor en definitva.
Parte II
Sala terapeútica. El psicólogo
Frente a esta situación tenés que usar la práctica de mente de principiante. Ante cada conflicto, actuar como si fuese nuevo, resolverlo sin la carga emotiva y psíquica de la experiencia. Otra opción es ponerte frente a la situación en 3ª persona. Entonces hablarte como si estuvieras dándole un consejo a una amiga. Mirar desde afuera la situación, testigo y no protagonista, y opinar. ¿Acaso él, su psicólogo, práctica eso con su mujer?
Parte III
Los "opinólogos"
¿Qué saben los que opinan? Los que hablan sobre esta relación, la mía y la de él, la nuestra, no saben nada o saben poco. Porque no están ahí cuando él canta con su guitarra terapéutica; no saben de sus mimos excesivos; poco conocen de sus locuras mágicas, de su humor optimista, de la química de nuestros cuerpos, de sus actividades culinarias, de sus abrazos en cucharita...abrazos interactivos. Hoy el amor se nos ha vuelto dificultoso, yo insoportable, él adulto. ¿Cómo matarlo?
Parte IV
La única verdad.
Te amo. Siempre te he amado. Probablemente te siga amando.
27.9.08
50% off
El principio azul del amor se ahogó en un estanque
Y ahora me baño con una lluvia a las 6 a.m. de un jueves
Voy a ir a dar un paseo por la verdulería de la esquina
Regocijarme con el olor a melón y saborear una sandía
Voy a llenar la bañadera y usar una esponja exfoliante
Raspar la piel, limpiarla y jugar con burbujas
Abrir un envase de acetona y desteñir mis uñas
Pintarme de colores después, y ofrecerme en blanco y negro
Entonces el que me compre, no tendrá reclamos, sin exigencias
Seré una niña amarga que disfruta sola, para que quien me lleve
No pague el precio de las expectativas, me cansé de cumplirlas
Ahora estoy de oferta, no cotizo en el mercado del libre albedrío
19.9.08
epílogo
No sé todavía si puedo creer, entender, asimilar lo que anoche pasó. Siempre he creído en las causalidades, en las razones que justifican los hechos. Pero esta vez y sin dudarlo, puedo afirmar que nos enamoramos por casualidad.
Mi memoria es volátil. Solía ser fotográfica, metódica, ordenada. Guardaba todo, pero se volvió volátil. Sin embargo recuerdo cada cosa y cosita de ese fin de semana que nos encontramos por primera vez. […] Recuerdo que después que te fuiste te llamé por teléfono para que me dijeras que era mentira, que lo de esa noche no había existido. Sí, fue real. Ya lo sé.
Escribo porque el día avanza y no entiendo todavía cómo fue que anoche no nos besamos, no nos tocamos. Entonces hoy volvería a preguntarte, ¿anoche existió? […] Cada uno de nuestros encuentros estaba signado por el deseo y la pasión. Sí, es verdad, fuimos más que dos cuerpos. Lo nuestro fue una relación de verdad y, como tal, hubo todo lo otro que alimenta el afecto, la paciencia, el respeto y la necesidad. Pero tuvimos dos problemas que no supimos resolver. Uno, nunca nos entendimos o nos entendimos mal. Dos, fuimos a destiempo. […] Fui enteramente feliz a tu lado y confío en que vos también. Te amé. Y mucho. […] Anoche me quedaba prendida a vos, ahí a donde tantas veces me hubiese quedado. No alcanzaría una medida cuántica para calcular el amor que sentí por vos […] Y las cosas se dieron de esta manera, entonces puedo decirte que he sufrido en esta relación lo que no había sufrido antes. Pero como esa no es la vida que proyecto para mí, la del dolor, decidí dejar que el amor se fuera sin mí. Entonces lo vi tirarse desde la terraza de un piso 12 antes que pasaras a buscarme anoche. Lo vi suicidarse, cobarde o resignado pero valiente por dejarme seguir viviendo a mi. […] Y le agradezco a este amor haberme hecho tan mujer, tan grande. Incluso con su muerte reivindicó mi existencia. […] Millones de cosas nos quedaron por hacer, millones de palabras por decirnos. Hoy no sé cuál de los dos está más perdido, más dolido, más necesitado de la química del otro. Si alguna vez la vida vuelve a juntarnos, mi amor, evitemos por favor repetir ese patrón que nos dejó parados en el medio de la ruta, tremendamente vulnerables.
Julia.