27.5.12

intersección

Hoy nos cruzamos, miré a tu hijo y pensé que también podría haber sido mío.
Entonces por un momento me quedé pensando en todo lo que perdimos.
Los frágiles cristales que guardaban los sueños se rompieron en mudanzas.
¿Será que también perdimos el tiempo? ¿Que fuimos un yerro del destino?
Aún cuando me gusta pensar mejor, que fuimos sólo un desliz del amor.
Sigo siendo la misma desordenada de siempre, pero limpita te decía.
Sigo dejando el saquito de té para tomarlo, aunque ahora dejé de fumar.
Sigo siendo la misma y por más que a veces la mujer opaca la niña, está ahí.  
Hoy nos topamos en otra intersección de la vida, no saludamos sólo nos vimos.
Las peleas desgastaron las palabras que se quedaron mudas y sin motivos.
Y aunque ya no la leo, a veces recuerdo algo de tu carta de un adiós civilizado.
Me pregunto si seguiré siendo tu único y gran amor, o si sos mi excepción.
Pienso si quizás soy una bonita historia para vos, o si olvidaste hasta mi voz.
Miro atrás, a los costados y adelante para que no me engañe este cruce fortuito.
Gracias a vos conocí un mundo y cuando nos dejamos encontré muchos otros.
El mío es el de siempre, con mi pupo y mis tropiezos seguimos construyéndolo.
Ahora tengo que doblar la esquina y pedirle algunos centavos de más a la vida.
Tengo que andar muchos kilómetros aún, al menos hasta que me deje vivirla.

24.5.12

ganas

Qué ganas de que me encuentres, qué ganas de conocerte.
Qué ganas de que me invites, qué ganas de gustarte.
Qué ganas de tener ganas, de otra vez lograr enamorarme.

Es que el tiempo transcurrido es la conquista del pasado,
pero necesito que me digas que aún nos queda demasiado. 
De esa manera para el beso de mañana nos estemos amando.

Qué ganas de que me encuentres,
de conocerte,
de que me invites,
de gustarte.
De nuevo.

1.5.12

fuera de foco

28 años después, la vida se me sigue desfigurando de la misma manera que aquél día que tomé vino patero.
Es como una escena borrosa, como una foto desenfocada. Y no la entiendo.
A veces la vida es eso, esa última copa de alcohol que te noquea hasta el corazón.
Quizás sea más que algunas veces.