3.2.12

quererte

Lo difícil de quererte, es cuando comienzo a extrañarte…

10.1.12

respuesta a un ensayo

En el camino de la libertad, la culpa es sólo un obstáculo.

lealtad

Darle al otro lo que necesita, todo y con amor, es el primer acto de fidelidad.

6.1.12

mail

Hola. Acá estoy, ¿cuánto tiempo ha pasado? Pero aún así creo que seguimos siendo los mismos, te escribo cada Navidad y espero que me respondas como lo hacés. Y cada final de año, una semana después de mi contacto y cuando quizás vos deberías llamarme, no lo hacés. No te preocupes, sé como sos y aprendí a aceptarte así. Yo también tengo mis cosas.
Este es nuestro mes aniversario, de aquella primera vez en la que nos conocimos. Simplemente llegaste, te asomaste por la ventana con un casco de obrero en la cabeza, pero te olvidaste de proteger tu corazón… aún cuando creo que no hubiese existido seguridad que resista a lo que pasó después. Te enamoraste de mí. Yo de vos, claro.
¿Cuánto tiempo fue? El suficiente para que un día nos diéramos cuenta de que nos amábamos. He vivido muchos encuentros después, pero nunca uno tan maravilloso como nuestro desencuentro. Casi con el carácter de un artista, sos el autor de uno de los pasajes más hermosos de la historia que me compone.
Te escribo para contarte algo lindo, creo que nos faltaron alegrías por compartir y quizás sea el momento de recuperarlas. Estoy embarazada. Es tan breve la frase, tan inmenso el silencio que le sigue y tan tácita cualquier palabra que se exprese luego de tal noticia, que no espero (una vez más) ninguna respuesta tuya.
Toda la tarde, desde que el análisis dio positivo, he pensado en vos. Soy, indudablemente, la mujer más feliz del mundo en estos momentos. Y tanta alegría me dejó de cara frente a algunos recuerdos, sólo venimos al mundo a llevarnos, justamente, los recuerdos de los afectos que encontramos en los años que acá estamos. Vos sos una de mis memorias más bonitas.
Tengo que dejarte, mi marido va a llegar en cualquier momento. No es que no sepa de vos ni que le oculte cosas, pero prefiero que no crea lo que no es. Porque sabemos los dos que el amor se nos agotó hace mucho, sólo nos quedó el afecto de dos personas que supieron amarse. Y también sabemos que estamos en alguna parte cuando necesitemos uno del otro. Hoy necesitaba compartir mi felicidad con vos.
Ya sabés cómo son nuestros finales…sólo suceden. Pero esta vez te mandamos un beso, mi bebé y yo. Cuidate.

4.1.12

reglas

Tal vez en la excepeción somos nosotros mismos por definición*.

Nota del editor: en una sociedad supuestamente civilizada, vivimos con y de reglas. La regla del matrimonio, la de la carrera o el trabajo, la regla de la cordura y las buenas costumbres, probablemente la regla de la libertad también. Todas reglas. Quizás sólo en la excepción somos genuinamente nosotros.

23.12.11

colores

El día no estaría tan gris si mi ánimo no estuviese así de descolorido.
Ni siquiera tiene la mística de un sepia o del raro garabato de un artista.
Más busco los motivos y menos los encuentro en este tobogán de sensaciones.
Todas se van para abajo y luego, como en un juego, quieren tirarse de nuevo.
Espero en la vereda que alguien doble por la esquina con un color para mí.
Prefiero los tonos primarios para experimentar matices con algo de encanto.
No quiero más que reinventarme en las manos de un pintor que me descubra.

12.12.11

epístola al pasado

Hoy te busqué por ahí, quería saber cómo estabas. Y cuando te encontré supe que no hay nadie que no merezca ser feliz. Todos tenemos derecho a sonreír, a tener el espíritu tan lleno como cuando comemos una sandía. Pero inflarse el alma de satisfacción no es tan fácil como darle oxígeno a los pulmones, aún cuando las oportunidades son como el aire, están en todas partes.

Te vi feliz y por lo que te conozco, sé que esa foto no era una vidriera. Acaso tuviste que resignarte a algunas cosas para conseguir lo que quisiste, pero yo también perdí sueños cumplidos en el camino. Lo triste es quizás, que el fracaso todavía no se me hizo pasado como a vos, lo llevo conmigo aún cuando sé que haber avanzado juntos hubiese sido el verdadero fracaso. El error siempre está en el proceso, y no en el resultado.

Si fueras vos al que se te hubiese ocurrido espiarme, también me verías feliz. Lo estoy. Y si miraras con detalle mi foto sabrías como yo, que es auténtica. Jamás estuve tan segura de lo que he tenido, pero como la vida es una rueda, aquí abajo cumplo mi condena esperando que él tenga las mismas ganas que yo. Las ganas que no tuve antes, y que ahora no quiero que se me escapen.

Lo espero aunque me duela porque cuando el amor es muy grande el corazón encuentra motivos para latir. Sólo espero que él no deje que la rueda me aplaste, como en el pasado dejé hemipléjica a nuestra relación…dejé paralizado un lateral cuando me fui. Y sin embargo lo grandioso de todo esto, es que el amor me sostiene a su lado, aguardando cumplir algunos sueños más.

Sí, hoy cuando te vi supe que todos merecemos ser feliz. Tal vez cuando me encontré con tu sonrisa natural, te perdoné. Y supe que ya era hora, porque vos me habías perdonado hace mucho. Merecés esta felicidad y espero que multipliques la que tuvimos juntos y le sumes la que no pude darte. De verdad me alegra haberte visto feliz.

Si algún día sos vos el que me ve, imagino que sentirás lo mismo. Respiro cada oportunidad y me lleno con mucha sandía para seguir siendo feliz al lado de este hombre que el destino me ha dado. Sin dudas, aquella época nos tuvo que doler y tuvimos que resignar para encontrar la verdadera felicidad. Quizás de eso se trata.

7.12.11

21.11.11

deseo final

Cansado de pedir lo que ella no quería darle, dejó de desearlo.
Es que el deseo se termina cuando comienza el cansancio por intentarlo, en vano.

17.11.11

mis favoritos

Los que más me gustan, son los libros que están en blanco.
Aún cuando cueste dar la primera puntada sobre el renglón.

Es que es como en la vida, las decisiones son inseguras.
Sólo que en este camino es eso o el motor en automático.

Y prefiero pedalear, golpearme o sangrar. Pero sentir.

10.11.11

apropiación de lo ajeno (fragmento)

No, no me refiero a robar, a pedir prestado y no devolver jamás, a entrar en un lugar y no salir más. Quizás más bien sea una propiedad inversa, en donde el objeto toma parte del sujeto. Y en esos casos ni las artimañas legales podrían desprenderme de lo que ahora es mío por derecho de hecho. Adueñarse con los afectos, con la energía, con la convicción. A eso me refiero, a eso que me pasó con un lugar.

1.11.11

día a día

Cada lunes empiezo la rutina de pensarte y al viernes, cuando advertí que no alcanza para tenerte cerca, me asomo a la intimidad de tu cuerpo con los recuerdos. Los sábados escapo de mi realidad imaginando a dónde estarás, y los domingos son la antesala del vacío porque sé que en verdad nunca te tendré.

30.10.11

flotar

Contener la respiración debajo del agua, no. Prefiero flotar y hacer la plancha mirando al cielo, como me enseñó mamá.

24.10.11

el bar (el final)

Ya era hora de volver. Entonces Julia agarra su mochila, le da un beso en la mejilla a Lucas, un abrazo y sube al auto.
- No te vayas.
- Traeme como hasta ahora, haceme volver.
Lucas la mira, tan entera, tan mujer, quizás un poco más cerca. Julia vuelve a abrazarlo.Después toma la ruta, “caminos” piensa ahora. Mira por el retrovisor, atrás las sierras, un subibaja de montes achaparrados, Lucas en el medio. Vuelve la mirada, adelante, un camino prometedor.

23.10.11

heroína trunca

Jugué a ser heroína, pero de la cuna a la realidad hay un trecho de pragmatismo.
Siendo así sangran las heridas del cuerpo si caemos cuando el traje de semidios falla.
Y duele el alma cuando lastimamos a la víctima por no leer el manual de superpoderes.

Los héroes también tienen miedo a equivocarse, y anoche me equivoqué.
No te pido que me perdones por lastimarte en este acto de héroe infiel.
Sino que te ruego me tengas piedad por hacerte creer que podía ser heroína.

En mis ojos renace el brillo del amor desde este delicado error no justificado.
Mis superpoderes naufragaron en el lodo mundano, caí en la trampa del placer.
Tengo una nueva misión, lograr que te enamores de mí, desnuda de disfraces.

neolengua

¿Qué sucedería si nace una neolengua para los temas del alma?
¿Cómo serían entonces las miles de palabras del castellano?
¿Cuáles las supresiones y creaciones de significantes y significados?
¿Encontraríamos respuestas o simplemente no habría más preguntas?
Una lengua que escribió un novelista y que nació conmigo, en 1984.

17.10.11

me gustás

Ya no recordaba cómo era verte, y ahora que te veo recuerdo cómo me gustabas.
Y me gustás.

11.10.11

3.10.11

excepción

Hasta hoy que te vi, siempre dije que eras mi excepción.
Todo este tiempo creí que separarnos fue lo mejor para vos.
Pero cuando nos cruzamos, una luz te revivió la mirada.
Entonces entendí que vos también estás detenido en mí.
Quedaste prendido a mi vida, pero no como un preso sino libre.
Me convierto en un hito en la aburrida línea recta del tiempo.
Los locos somos así, llegamos al alma porque podemos verla.
Sí, quizás ahora que no cuidás a una loca estás más tranquilo.
Fue lindo conocerte y va a ser lindo recordarte, dijiste.
Y entonces supe que tus fotos más felices, fueron las mías.

el portazo

Cuando te acerques a la puerta, ¿vas a dudar como lo hicieron todos?
Cuando abras la puerta, ¿vas a preguntarte como los otros, si estás en lo correcto?
Cuando pases la puerta, ¿vas a creer como ellos que estás cometiendo un error?
Cuando cierres la puerta, ¿también vos vas a estar seguro que alejarte de mí ha sido lo mejor?

Si vas a irte, pegá un portazo. Quiero que el ruido del fracaso me aturda una vez más.

la mejor manera (de decirlo) - fragmento

Aún cuando adhiero a ese grupo de personas que ponen títulos a las situaciones, a las cosas, a las relaciones y hasta a los sentimientos. Aún cuando me he pasado la vida armando categorías y atajos para pasar a otras cuando algunas ya no me convenían. Aún cuando suelo construir inquebrantables estructuras mentales para definir lo que en realidad sucede en la piel. Aún así, no he podido acomodar mis ideas y sus conceptos esta vez. Sucedió anoche, pero lo noté esta mañana.
Anoche me caí de la cama, y junto a mi se cayeron los kilómetros andados durante todos estos años en la trama ascendente del tiempo. Y después del terremoto, una lluvia me dejó varada al principio de todo, como en esa canción que me cantaba mamá, de Witsi la araña (Witsi witsi araña tejió su telaraña, vino la lluvia y se la llevó). Sólo que esta lluvia, además, me borró el camino.
Los indicios que anteceden al complejo mundo de la incertidumbre, no se escuchan. Son anticipos silenciosos de lo que está por venir, el titubeo. La falta de certezas es como estar enamorado, estás perdidamente desconectado del mundo.
(...)

20.9.11

hoy sí

Hoy sí que fumaría.
El cigarrillo es ese compañero que hace daño con preaviso, pero que mata la soledad en silencio.
Hoy sí que fumaría.
Para que algo me haga más mal de lo que alguien me hizo, que al menos sea un dolor placentero.

26.8.11

los amantes y el tiempo

Si nos alcanza con vernos de noche, seamos pareja o seamos terceros.
Si abandonamos hábitos de uno para construir otras rutinas de a dos.
Si nos encontramos diciendo que lo intentamos una vez más, ¿hasta cuándo?
O si en una escena más triste pensamos en dejar de vernos, ¿para siempre?

A veces no es el amor, a veces se trata del tiempo.

22.8.11

censura

Es como cuando el doctor me prohibió la nicotina.
Más lejana la posibilidad, más cercana la urgencia.

Apuro de sentirte adentro, áspero y sucio como el propio humo.

Es paradójico, sos una bocanada de oxígeno en el costado rancio de la vida.
Pero tu condición adictiva hace daño, o al menos me duele necesitarte.

Tendré que inventar algún recurso para tenerte cerca desde lejos.

Suelo sentarme al lado de un fumador y disfrutar un cigarrillo sin tocarlo.
Mientras me pregunto si el amor al prójimo y el propio son excluyentes.

Esta noche obedecería al pecado por unas horas de tu sudor.
Esta noche gritaría hasta que vinieras a buscarme, de tanto necesitarte.

2.8.11

mezquinos

Será que el tiempo nos volvió mezquinos.
Para permanecer al lado y completarnos.
Para comer tostadas un domingo a la mañana.
Para estar juntos debajo de la ducha.
Para relajarnos de las heridas sin decir nada.

Será que el tiempo nos volvió mezquinos.
Y cambiamos los viajes por construir una casa.
Y nos acostamos en horarios distintos sin tocarnos.
Y nos despertamos sin mirarnos las caras.
Y aparentamos que podremos lograrlo.

Será que el tiempo nos volvió mezquinos.
Para admitir que adentro nos aguarda un veredicto.
Para salirnos de esa sala de espera.
Para admitir que el desamor decidió por nosotros.
Para mirarnos sin juzgarnos, porque ya pasó.

1.8.11

ida y vuelta

Prendo la luz, me cuesta abrir los dos ojos.
Miro hacia abajo para buscar las pantuflas.
Camino hasta el baño, me saco algo de la modorra.
Entonces me encuentro, a mí y a mis arrugas.
Abro la puerta y salgo, después volveré a abrirla.
Se pasa el tiempo como se pasan las nubes.
El cielo tiene estrellas, la tierra personas.
El cerrojo que gira indica que estamos de vuelta.
Vuelvo a encontrarme, a mí y a un gesto de más.
Camino hasta el baño, me saco el peso de las horas.
Miro hacia arriba para buscar respuestas.
Apago la luz, me cuesta conciliar el sueño.

25.7.11

malabares y (auto)estima

Hasta anoche, creía fehacientemente que mi pupo y yo, podíamos conseguir lo que quisiéramos. Pero a mi pupo le dio una hernia tratando de sostenerme, y entonces se deshidrataron mis ojos.

24.7.11

onomatopeya del silencio

Siento un murmullo adentro. Retumba afuera y mis oídos aturdidos buscan el silencio.
Callate. Quiero descansar un ratito, quiero pensar la mejor manera para continuar.
Es un disturbio de escenas. Un zapateo que me separa de algún camino más tranquilo.
Me alcanza todo el resto, sólo sin bullicios. Es que cuestan los abrazos entre tanto ruido.
Cualquiera que sea la onomatopeya del silencio, necesito que el mundo se enmudezca.

6.7.11

tango

Le dejé en claro que me marchaba sin escándalos.
Nunca sabemos en qué otra milonga volveremos a encontrarnos.

2.7.11

maría la paz, un paso pa' atrás

Démosle música a este vaivén
Hicimos marcha atrás
Pero cuando pongamos primera,
importa poco cuán empinada sea,
no habrá cuesta que no podamos ascender.

27.6.11

anteojitos (diario La Voz del Interior)

Él está en el rincón de esa oficina masculina a donde cada vez que ella ingresa, todas las miradas se detienen en su pelo revoltoso, en sus brazos, en su espalda, en sus piernas y en lo que hay entre estas dos partes. Y eso que su cuerpo no es un precipicio hacia la belleza. Será quizás que detrás de ella se mueve un Cupido buscando ansioso al hombre indicado que fijará la mirada en el punto exacto.

Él está en ese rincón que es como un codo. Escondido en ese espacio, sin embargo, la mira a través de sus anteojos muchas más veces que el resto de los hombres de esa oficina, porque desde ese ángulo la ve pasar cuando ella camina por el pasillo. Va y viene, con los ojos de él, por ese largo y angosto pasadizo que solamente conduce al deseo implacable de ese hombre de anteojos que la anhela y que no sabe si algún día la tendrá. ¿Cupido no se habrá dado?

Y ella entra, da un vistazo rápido al escenario y muy velozmente, por el rabo del ojo, encuentra esos anteojitos que nunca sabe si la están mirando. Parecerían ser cuatro ojos y sin embargo, no sabe si alguno le pertenece. Mientras tanto Cupido avanza, ansioso, por esos rostros pegajosos que se prenden a su cuerpo pero que nunca se detienen en el lugar preciso.

Para seguir restando flechas al heraldo, ella se detiene un par de veces al día, en un escritorio o quizás dos, para resolver las mismas cuestiones operativas del trabajo diario. Y ese escritorio nunca es el de anteojitos. Fulano o Mengano responden a sus preguntas y resuelven sus cuestiones con la premura de un hipnotizado. Y ella, hasta torpe, sale dialogando con Cupido sobre los motivos del asombro masculino en esa oficina: siempre está despeinada, fuera de moda, ojerosa y camina como pueblerina. Y Cupido responde que es la luz, un aura que se ha vuelto hasta inservible porque el príncipe no aparece.

Ese martes, colgada de la realidad más material, apurada y arrebatada como siempre, entra fugazmente a la oficina y ni Fulano ni Mengano estaban para solucionar sus problemas laborales. Entonces se detiene en el medio de la oficina, rodeada por escritorios que son como cuevas de buitres al acecho. Lanza una pregunta abierta para que alguien le responda y, desde ese rincón que se parece a un codo, anteojitos responde detrás de esos vidrios y resuelve el acertijo. Entonces ella agradece y gira para salir. De repente se le cae una hoja y cuando voltea para alzarla, él se había sacado los anteojos. Y fue como si a Cupido le hubiese picado la espalda, da la vuelta para rascarse y encuentra esos ojos verdes que la miran, no a ella, sino a su aura. Cupido, maravillado, dispara su flecha. Un nuevo amor está por nacer. Y en ese segundo exacto, ella dice: “la hoja que se me cayó es el telegrama de renuncia”.

14.6.11

preservarte

Anoche nos quitamos tantos besos
Y dolió como el mismísimo esfuerzo
Pero ese último abrazo sana la penuria
Con la certeza de tenerte cerca.
Para siempre.

nosotros dos (fragmento)

Hemos ido a tantos bares y siempre pedimos copas para tres. Nosotros dos y lo que no podremos ser.

10.6.11

palabras al enemigo

Son tan fuertes las emociones que estas personas que me aman y que amo me hacen sentir
Es tan maravillosa la magia que me inyectan para seguir creyendo en algo, que no sé qué es
Es tan solemnemente real el sentido que le dan a mi vida, que las explicaciones no hacen falta.

Las palabras que sobran, que son casi todas, se las regalo al enemigo.
Porque tendrá cómo usarlas, porque tiene todos los dedos libres para escribirlas. En cambio mis dedos, cuentan los logros en mi historia: las personas genuinamente leales, las que te hacen vivir.

Las palabras al enemigo son las que sobran, que son muchas, que dicen tanto y que no sienten nada.

27.5.11

retirarse a tiempo

Es como cuando la mochila te pesa demasiado
O como cuando necesitás agua si trotaste mucho
Y si no parás, alguna parte del cuerpo lo reclama
O es la espalda la que de tanto peso dice basta
Retirarse a tiempo, el punto es cómo saberlo
Porque si la vida son ciclos que se abren y se cierran
Hay un momento para entrar y otro para salir
Demorarse es como meter el pie en un charco
Te ensuciaste uno y después para emparejar el otro
La culpa, el miedo, la ansiedad, la angustia ¿Y la paz?
Salirse antes es haber vivido relajados en el durante
Y si los finales son inevitables, prefiero los elegantes
Retirarse a tiempo es conservar una garantía
Porque quizás volvamos a entrar, para siempre.

14.5.11

lo que quedó de vos

Tu sombra caminando por los pasillos de mis arterias
Tu sonrisa impresa en la pared de mi corazón
Tu olor en los costados de los orificios de mi nariz
Tu imagen estampada en el centro de mi mente
Tu mirada almacenada en la memoria de mi retina
Tus palabras retumbando como eco en un oído
Tu huída ignorando los gritos para que te quedaras
Tu vida adentro de la mía hasta la eternidad
Lo que quedó de vos, en mí y para mí

9.5.11

invitación a mi desencanto

Que mis silencios no te aturdan
Que mis ausencias no te asalten
La ignorancia cuando paso al lado
es el miedo de dejarte atrapado
en este círculo vicioso que soy,
y que pocos convierten en virtuoso.

Si nos vemos pronto y me seguís
Si nos vemos lejos y me reconocés
Si así como me ves, te encantás,
habrás podido amarme en mi desencanto
y quedarte con lo que tengo para darte.
Estás invitado.

8.5.11

esa escena

Un bar, cualquiera.
El cortado de siempre.
Mi reflejo en vos y el tuyo en mí,
las dos prendiéndonos un cigarrillo.
Alrededor las luces se apagan,
un reflector nos enfoca de cerca.
Silencio.
El diálogo comienza en nada
y termina en un paradigma.
Debieras saber, ahora que el tiempo pasó
Que recordar esa escena
es la gasolina para esta máquina
que se levanta cada mañana un poco cansada
de ser parte de la rutina burguesa.
Un bar, cualquiera.
Eso alcanza amiga para tener cerca.

7.5.11

todo

El universo puede caerse afuera, entero
Y yo estaré al lado o sosteniendo tus hombros
Para que hagas girar el mundo como quieras
A la velocidad y con la intensidad que elijas
Y para el lado que lo lleves, voy a seguirte

Todo, todo el universo puede desmoronarse
Que te daré todo, todo para que lo sostengas.

30.4.11

hilacha

Esta mañana te vi desde lejos sentado en una esquina del barrio llamado Perecedero
Tenías la mirada fija en un punto que yo no veía desde que transito la calle llamada Olvido
Y ahora verte, aún a la distancia, me ha dejado en la rotonda llamada Desconcierto

El traje que nos poníamos cada vez se fue deshilachando con la pobreza de compromiso
Nos vestíamos de pasión desde lo excitante de un plan prohibido y peligroso
Y la negligencia fue tirando de la hilacha que hizo desaparecer hasta la última fibra

Al principio rehabilitamos el corazón de la rutina, del cansancio, del olvido para maravillarnos
Después, con la gimnasia de los encuentros fuimos fortificando los músculos y creciendo
Hasta que la fantasía sufrió un esguince y se nos murió cuando envejecimos en amor

Ahora que te veo, desde lejos y sin que el ritmo cardíaco se altere o los ojos se iluminen
Tengo la certeza de que si las relaciones no se reinventan fallecen como hojas de otoño
Y daré la vuelta a la rotonda, pasaré por la esquina, te saludaré y continuaré en mi dirección.

27.4.11

aeropuertos y hospitales (fragmento)

¿De qué se disfraza la espera? Es paradójico que lo que significa estar detenido en el tiempo, movilice tanto (…) La espera invade el tiempo, lo paraliza y toma el cuerpo. Y desde otro lado salen las energías, las expectativas buscando un giro que calme la ansiedad, el miedo de que eso jamás llegue o de lo que viene, lo incierto haciéndonos vibrar en espiral. Y nosotros estamos ahí, en una silla pública y común que sostiene todas las extremidades moviéndose: una sala de espera. Es ahí donde se dirime el futuro.

3.4.11

accesorios

Mamá, papá, hermanos y el resto de la familia; mis amigas de siempre y alguna que otra profe del cole, sin contar a la vecina madraza. Todos ellos han hecho de mí un objeto estable en el medio de un cristal indestructible. Pero los que viven de envidias, los jefes y los infieles se me volvieron enemigos tratando de derribar a huevazos el muro invisible.

Quedé herida de guerra entre tanto zangoloteo hasta que un equipo de llamados profesionales terapéuticos trabajaron duro para construir una silla de ruedas. ¡La puta que demoraron! Fueron muchos años y en uno casi me pierden.

Ahora que cada tanto salgo a correr para mover los músculos acalambrados de tanto estar ahí quietecitos, o que a veces me traen en muletas, ahora, es que me dedico yo también a fabricar de vez en cuando algunas sillas de ruedas. Pero sólo a personas que me atraen por un motivo que puede ser tan razonable como fortuito. Entonces me detuve un rato en vos, al menos un ratito dejame sentir que hice algo de lo que vos hiciste por mí.

palabras

Lo que sucede es que he aprendido a tragar saliva para no hablar, a fingir papeles protagónicos, a darme por vencida ante corazones mañeros, a apartarme de las fantasías. Pero lo cierto es que no he sabido, no he podido y no he querido, vivir sin las palabras, sin escribir. Simplemente, porque no lo he aprendido.

el rulo rebelde (fragmento)

Eso que queremos ocultar. Eso que queremos dejar de mostrar o, por lo menos, eso que queremos que los demás no vean. Eso que no queremos pero que está ahí siempre, intacto. Porque lo que es ajeno, desaparece en algún momento. Pero lo que es propio, se lleva para siempre, como un sello de lo que jamás podremos dejar de ser.

20.2.11

2005-2010

En la mañana, cada día de estos tiempos, te miro respirar despacito y pregunto cómo es qué fuimos cobardes e ignorantes. Hace un par de años atrás al cruzarnos en los pasillos universitarios, ¿torcimos el destino o lo enderezamos?

Me mirabas de lejos, te esquivaba de cerca. Solos los dos, en la vida y cada uno en una punta dejamos transcurrir nuestras historias y sus recovecos.

Un par de años, cinco o algo más, son un buen número para volver odiosas las cosas que nos restamos con nuestros pasos errados, desde los gritos hasta los besos.

Pero ahí, en el pasaje perfecto entre tu cabeza y tu hombro (tu cuello), exhalo despacio la resignación por los minutos que no te tuve, y eso justifica tenerte para siempre.

Esta noche de luna azul y cielo blanco con estrellas transparentes, una noche que promete ser románticamente (cursi) única, te propongo un pacto: acompañame que quiero seguirte.

7.2.11

nombrarte

Sin tan sólo pudiera nombrarte hoy que soy una persona bordada por destino.

Travestis (identidades).
Travesaños (bordes).
Tranvías (viajes).

Travestis
No soy lo que me ven ser pero tampoco soy lo que no quiero ser. Aspirando polvillos con gérmenes inquietos, olfateando por los suelos partículas extranjeras arrastradas casualmente por un par de pies ajenos, para creer que al menos así puedo ser otra cosa diferente de la que soy.

Travesaños
Sentarme con vos al lado de la esquina es llegar a ninguna parte. ¿Cuándo aprenderé a tomar direcciones? Aristas inservibles. Irreversibles. Soy la mitad de mi cuando dejás de ser el cordón de mi vereda, cuando los párrafos se desdibujan del renglón.

Tranvías
Re-correr. Andar circuitos enredados tan sólo hilvanados. Soy un pasajero que va sin quedarse, i r y volver. Porvenires difusos, fotos desteñidas, mi rostro sin rasgos. Si no hay tiempo tampoco hay espacio, ¿cómo saber entonces a dónde ir?

Ostentamos con palabras escenarios ficticios. Nos conformamos con silencios y otra vez, me quedo sin nombrarte. Con suspiros que ya no tienen aire, que no reviven las cenizas de lo poco que nos queda sobre lo mucho que tuvimos.

Si tan sólo pudiera nombrarte, destaparte, descolgarte.
Para traerte, tocarte, hablarte.
Si tan sólo no fuéramos travestis, travesaños, tranvías.

5.2.11

cobardes

Sólo se me ocurre decirte que ojalá fuésemos lo suficientemente valientes para ser libres en el reverso pecaminoso de las mentiras que nos amparan, (y que es) la verdad. Si la verdad no nos hiciera pecadores, quizás nos haría libre.

20.1.11

1 - 2

Hay historias que son de uno, y terminan en dos.
Y hay historias que son de dos, y terminan en uno.

3.1.11

casita de cartón

Paso una foto detrás de la otra y son los días que vivimos en un almanaque
Sí, fueron muchos los paisajes, tanta la gente y bastantes los momentos
Me detengo en detalles, tu postura o la mirada persuasiva que me enamoró
Te encuentro en un viaje, en la cama, en el escritorio, en la cocina, en mi vida
En cada retrato estás como solamente yo te conocía, tan vos y tan real
Sí, quizás debería haberme ido antes o finalmente haberme quedado para siempre
Y ahora cada tanto cuando la soledad me aprieta me pregunto si hice bien
Los dos éramos la foto de la familia aburguesada con la vida cotidiana solucionada
Y vos trabaste los accesos hacia el abandono, todas las salidas y aún así escapé
Apostaste a lo que tantas veces quisimos pero que para mí, no era con vos
Y ahora cuando camino en la mañana y en la noche la distancia hasta mi casa
Me pregunto si la soledad era el precio de dejarte con el sueño de la familia
Vos estás ahí y yo sigo acá, esperando que alguien pose en esta foto que es mía
No sé si hubiese sido más feliz en la casita de cartón, con vos y con mi ficción
O así, luchando contra el destino para demostrarle que puedo ser dos
Quizás ahora me toque a mí trabar salidas para ser finalmente, sólo la foto y yo

1.1.11

renuncio porque prefiero

Renuncio a la instalación fabril productora de palabras que es mi insomnio
Renuncio a la suma diaria de alimentos ingeridos que contabilizan calorías
Renuncio al té de tilo, al cigarrillo y al encuentro nocturno con el monitor
Renuncio a las mañas de la puerta abierta, lo bohemio y lo desordenado
Porque prefiero…
Dormir abrazada con vos
Comer en la misma mesa
Escribir la historia juntos
Convivir con tus mañas
Quiero regar las plantas por la noche y limpiar el baño los domingos temprano
Pero sólo con vos
Quiero mancharte la camisa con un helado de crema y plancharte el pantalón
Pero sólo con vos
Quiero ir más lejos o más cerca porque no importa la distancia hacia el destino
Pero sólo con vos
Quiero vivir los años que me quedan ganando y perdiendo lo que está escrito
Pero sólo con vos

30.12.10

olvido resentido

Para vos no fueron unas cuantas palabras, fue un libro
No fuiste una historia, fuiste la confluencia de muchas
Con vos no fui varias mujeres, fui una sola y no todas

Convivimos entre la fina línea de la realidad y la ficción
Hasta que caímos por la ranura al abismo del olvido
Y la memoria de un hecho híbrido de realidad y de cuento
Es un olvido resentido que hará de nosotros lo que siempre fuimos

retiro lo dicho

Retiro lo dicho, si lo que querías eran silencios, te juro que retiro lo dicho.
Y entonces no me pidas que te diga que sí cada vez, justo después de decirme que ya no diga nada más.

27.12.10

Un cuento inconcluso

La Frutillita de la página en blanco y negro que espera ser coloreada
Blanca Nieves que no tiene insomnio y los enanos no pueden despertarla
La heroína nocturna que no escucha gritos de auxilio para ponerse el traje
Alicia que cayó al pozo y no pasa por la puerta porque no se hace pequeña
La Pitufina que coquetea y se peina esperando a quien venga a despeinarla
Campanita que quedó atrapada en la severidad del mundo de los adultos
La princesa que aguarda si no es un beso al menos una pluma que la acaricie

Vivimos todos los cuentos de hadas que al final se volvían de terror
Como si yo estuviera en el epílogo cuando alguien comenzara a leértelos
Fuimos y seremos todas las historias de amor sin final, del todo inconclusas
Fuiste y serás un hechizo que hasta la eternidad será mi susto y mi encanto
Fuimos todos los puntos suspensivos antes del colorín colorado…

26.12.10

esperando un pensamiento feliz

Hace varios días que me hice enemigo de mis ratos de ocio
Quizás cuando entendí que definitivamente este sería el testamento
Entonces mis últimas palabras son escritas y legitiman esta relación,
Para que el tiempo no liquide la imagen de lo que alguna vez fuimos
Comprendo nada o poco de lo que pasó y que nos dejó en este punto
Estás presente hasta en tu misma ausencia y vivo rodeado de fantasmas
Quiero que entiendas que me hubiese gustado ser tu compañero siempre
Y a cambio queda esto: condimentos de un amor que quiso y nunca pudo
El frasco con tus sueños quedará a mi lado, pero seguirán siendo tuyos
Tu hada no murió, sólo duerme a la espera de un pensamiento feliz

14.12.10

adaptadores

Energía: la fuerza que me dispara movimientos en todos los sentidos
Potencia: la intensidad para regular velocidad y combustible
Corriente eléctrica: sacar el enchufe y aún así, electrocutarse
Hay una ferretería y vende adaptadores, yo tengo cuenta corriente

14.11.10

lamotrigina

Es el fin de la soledad y el principio de un nuevo laberinto
Siento un abrazo de noche y a la mañana el inicio de la rutina
Me escondo de los pensamientos complejos y absurdos que me abstraen
Una seca cada tanto, pactar con el vicio legitima mi victoria
La tecla "delete" borra desde la "a" hasta la "z" lo que no sé cómo decir
Una pulseada con la incertidumbre, cuando el zoom me aleja de la realidad
Ráfagas de angustia o desolación, corrientes de preguntas y espacios vacíos
El sueño silenciando un martillo y, otra vez un insomnio derrotado
El oxígeno apagando el fuego que quema el aire y el agua lavando culpas

Un viento no quebranta ya este cuerpo débil y esta mente frágil
Con la imaginación vuelo hasta un refugio solidario con mi propio yo

Un sillón habitual, un cuarto de laboratorio para una psiquis confusa
Y algo de lamotrigina, esta droga que erradica mi amada ciclotimia

3.10.10

el hombre de camisa a cuadros

Esa linternita, “ita” porque es pequeña de verdad, recorre los orificios de mi nariz de un lado a otro y se parece al péndulo de un reloj que mide, imagino, el estado de la situación para definir el tiempo de recuperación. Es pequeña, pero a mi me parece un gigantesco reflector que encandila mis ojos, aún cuando los párpados están cerrados.

Pienso que el post-operatorio no será como el de los 17 cuando me sacaron las amígdalas. No, acá no habrá helado, porque la recuperación será fría pero para nada deliciosa.

Tengo algunos últimos recuerdos antes de la anestesia. Uno, el dolor. Ese que solamente puede sentir el que lo padece. El dolor tan vívido, tan verídico, que desmitifica aquella premisa de que la realidad es un recorte de subjetividades. Mierda que sí me dolía!

Y el dolor, además de devolverte a la realidad tangible, se siente solo. El dolor cuando suena el teléfono para decirte que alguien ya no está en el mundo, el que te cala el hueso o te rompe los músculos, el que se extiende por el interior invisible del alma cuando una relación se deshace. Cualquier dolor, se siente por dentro o por fuera en soledad. Y eso es lo terrible del sufrimiento, no hay nada que pueda acompañarlo.

Sin embargo, hay quienes tienen la suerte de tener gente querida cerca. Entonces, otro recuerdo que tengo es mi familia rodeándome y yo, entendiendo que el único activo que la vida te ofrece, es eso, los afectos. Esas personas incondicionales que ni la muerte podrá llevarse y que con la muerte seguramente nos llevamos.

Y tengo un recuerdo más de ese momento, un último recuerdo antes de que el líquido que salía de esa inyección me durmiera hasta la conciencia: el hombre de camisa a cuadros.

No sé si es producto de mi imaginación, pero en mis decisiones más importantes, lo he visto. Cuando decidí mi vida profesional; cuando le propuse matrimonio a mi novio porque ya no podía esperarlo más, ni a él ni a su timidez; cuando me fui o me quedé en un lugar; o cuando me tomé un tren o un avión. Simplemente, ese hombre de camisa a cuadros ha pasado, se ha quedado o a he estado ahí, en la intersección de caminos cruzándose, en la elección de la ruta que parecía mejor. Y yo siempre lo seguí, si doblaba a la izquierda o si tomaba por la derecha, siempre imaginé que lo seguía a él. Y seguirlo no ha sido garantía de éxito. Porque también tomé la misma dirección que él cada una de las veces que me equivoqué o que las cosas no salieron tan bien. Digo, el hombre de camisa a cuadros, parece haber sido, ahora que lo pienso, una guía.

La linternita se apaga y escucho que el doctor le dice algo a mamá. Entonces alguien empieza a empujar y yo, sin voluntad, empiezo a recorrer los pasillos del hospital. Parece que me llevan a algún lugar. Pero en realidad sigo ahí, pensando y tratando de recordar, ¿qué pasó antes de esto? Sí, ya sé. Bajé las escaleras corriendo, fui hasta la cocina, recogí las llaves y me subí al auto. Aceleré como si jugara una carrera, porque iba a tomar una decisión. ¿Y por qué tan rápido? ¿Era necesaria? Ahora entiendo a dónde conduce tanta velocidad cuando siempre existe la posibilidad de hacer las cosas más despacio. Sí, ya recuerdo. Antes de subir al auto lo vi pasar, el hombre de camisa a cuadros siguió por otro lado y lo vi, lo vi. ¿Por qué no lo seguí? Ahora solamente recuerdo que tomé el camino contrario. No estaba segura, por eso iba rápido. Rápido, hasta que en una esquina el tiempo se detuvo y ahora estoy acá, en esta sala de hospital.

¿Quién es el hombre de camisa a cuadros? ¿Qué esconde? Porque lo he seguido siempre, y no siempre las cosas han salido bien, pero sin embargo el camino ha sido todas las veces el mejor. ¿Por qué no lo seguí en ese momento? Él se había ido para otro lado, el que tendría que haber seguido yo.

Siento a lo lejos una voz, “está todo listo doctor”, dice. Otra vez, la aguja moderadora del dolor empieza a tomar mi cuerpo, mi conciencia y la mente va quedándose en silencio. Y como si fuese una película de cine mudo, me veo en blanco y negro siguiendo al hombre de camisa a cuadros. No es él, soy yo la que decide. No es él, soy yo la que tomo el camino. No es él, soy yo la que sintió cada vez que esa era la dirección correcta. No es él, soy yo porque él ha sido durante todos estos años una proyección de mis deseos. Entonces con el último suspiro entiendo que el golpe más grande que he tenido, un golpe que quizás se lleve mi vida si la cirugía no logra retenerla, ha sido aquel en el que no seguí al hombre de camisa a cuadros o, lo que es lo mismo, aquel en el que no hice lo que sentí. Sonrío, la anestesia me toma con una sonrisa. ¿Volveré a verlo?

Creo que han pasado unas horas y abro los ojos. Lo veo. Para mí el tiempo no ha pasado. Lo veo ahí, ahí está el hombre de camisa a cuadros. Me mira. Nos miramos. Izquierda o derecha, ¿qué camino vas a tomar? Entonces sonríe y sigue de largo, hacia al frente. Entonces comprendo, como decía papá, que hay que caminar siempre para adelante. Eso haremos el hombre camisa a cuadros y yo, seguir para adelante sin mirar atrás, hasta el final.

13.9.10

metástasis laboral

Se te vuelve obsesión, como la manía de ver si diste vuelta la llave y la puerta quedó cerrada
Se te consumen las horas y los días se te agotan o se desagotan de lo que va quedándote de vida
Día y noche se condensan en sueños que recuerdan lo que pasó o presagian algo de esa oficina
Se restan las horas de descanso y de tan dormida avanzás llevándote por delante las cosas
Las ojeras hacen eclipses sobre el rostro y las sonrisas se borran del historial de gestos
Y vos luchando, contra la metástasis laboral, entregás tu vida a la trama de viejos proyectos
Y vos creyendo en vos, sabés que vas a ganar a la enfermedad, porque no has deseado esto
La libertad es tu bandera, la imaginación tus alas, la fortaleza tu escudo, la voluntad tu espada
De a poco te consume, de a poco te gana el cuerpo, pero aún no ha tomado todo esto
Esta lucha contra la metástasis laboral no ha terminado, y creo que estás a tiempo.

25.8.10

noticias tristes - noticias felices

Las horas se han caído sobre mi espalda
Pareciera que la noche se sostiene sobre mis hombros
Sin embargo, la mañana recién comienza
Las noticias tristes se cuelgan en la memoria
Y los recuerdos felices combaten para olvidarla
En esa lucha, la vida transcurre silenciosa
Me pregunto, cuántas noches pueden sostenerse?

7.8.10

a vos

El cansancio me consume el cuerpo y desde allí la mente, exhumada, intenta coordinar movimientos en un pedazo de letras, en párrafos desordenados.

Quiero decirte que quizás aún esté herida, y que el dolor es visceral. Afuera se ve sangre espesa y un alma despedazada que ensucia sus arrepentimientos en un charco viscoso de lo que la culpa no supo prevenir. Y adentro, acá adentro, el vacío es colosal.

A vos como a mi nos ha pasado esto, o capaz has sido más fuerte, o quizás vos me estés salvando más de lo que yo pueda hacerlo. Pero lo mío es auténtico. Quiero decirte que habité una burbuja impermeable de tira animada, todo allí adentro era un dibujo. Eso que es arte, que es lúdico, que es magia, que es fábula. Eso que pinta pero que se destiñe, que alegra pero que manifiesta y delata, que mejora la realidad y entorpece la ficción. Pero un día la burbuja se rompió y yo, neciamente, coloqué el signo de puntuación incorrecto: un paréntesis.

La adultez nos llega a todos, el uso individual de la razón es un paraje ineludible y letalmente enceguecedor. Sólo que algunos, con más estrategia o con más torpeza, saben apropiarse de eso de lo que yo, por siempre, estaré exiliada. No sé vivir la vida de otra manera que no sea esta. Sin embargo, ese enorme paréntesis que creí muralla y que ahora se parece más a un nubarrón gris topo, me apartó de lo que esencialmente me define.

De corchete a corchete, un lapso de tiempo lineal jugó con vericuetos a enlazarme, y de tanta soga hasta me enrosqué la respiración. ¿Sabés cuántas veces me asfixié? Y es que la fe sostiene, nos guste o no, lo perplejo de la existencia. Cada vez que quebranté, se me fue alejando el punto y aparte, el paréntesis cerrado. Entonces mentí, fui infiel, lastimé, dejé que me robaran la inocencia y peor aún la dignidad, me promovieron la culpa, me dejaron hablando sola y además, me vapulearon la imaginación. ¿Algo quedaba? La burbuja reventada…ni gas helio podía remontar un barrilete arrastrado por un huracán.

Los recuerdos felices no justifican el dolor, y el dolor no diluye el pasado. El presente, amorfo, no argumenta al futuro, porque no hay una bendita razón que explique por qué abrí y cerré ese paréntesis cuando la burbuja se rompió. Tal vez, sólo tal vez, si en vez de un corchete, hubiese puesto un punto y aparte, te hubiese encontrado antes. Y pasaré las noches que me quedan, intentando hallar una oración que evidencie que esto no podría haber sido de otra manera mejor. Simplemente, quisiera haberte encontrado antes.

Y en la búsqueda obstinada de una respuesta hipotética, la razón individual de la adultez y de esta mente absurda que me gobierna, se desintegra cuando aparecés y tus labios más que besarme parecen devolverme el oxígeno para hacerme volar, otra vez y mejor que antes.

5.8.10

lágrimas

Hace mucho no había manantiales en mis cachetes
Por suerte no son cataratas, apenas algo de agua
Quizás es bueno, limpia mis ojos y me purifica el alma
O capaz solamente caen y de tanto caer, me paspan

2.8.10

sueños

Los sueños verdaderos, los únicos que tienen sentido, son los que se sueñan despierto.

28.7.10

herencia

Me has dado este viento particular que me empuja para la vida acariciando almas desprotegidas; el aliento para andar y desandar caminos si el final es el mejor paisaje; el espíritu para viajar por los horizontes y navegar dándole el gusto salado al mar. Me has dado las alas para volar, el coraje para saltar. Tanta valentía no hubiese sido posible si vos no estabas ahí, remontándome como un barrilete, desafiándome a encontrar un destino mejor y a esquivar obstáculos, saltar vallas, superar límites, vencer.

Esta sonrisa no es mía, es tuya; por lo parecido, pero también porque vos me la provocás, vos me hacés sonreír. Mis palabras son el resultado de tus cuentos, de las historias narradas y de las inventadas que eran las mejores. La autonomía para pelear contra lo invisible es el resultado de tu independencia librándose batalla en las sombras de lo que asusta. Esta imaginación, la magia de mis actos, no es más que una breve síntesis de la niña que vos llevás adentro y que me enseñó que no hay otra manera mejor de vivir que jugando con la vida como si fuésemos amigas.

Me has dado las fuerzas para no quedarme parada en un mismo lugar, porque siempre hay otros para explorar. Me has enseñado que la vida es sin muertos, que hay una sola, que el pasado la forma pero no debe habitarla, que hay tantas maneras de ser feliz como rizos de colores en el reflejo del pelo siempre dorado de una niña que se mira en el lago. Me has querido tirar al río, pero nunca me soltaste del hilo invisible o casi imperceptible que nos une y no nos condena, nos alimenta con una fuerza envidiable. Me has dado este cuerpo y la manera de conducirlo, el alma y la forma de nutrirla, me has dado razones y me has provocado las más bonitas sensaciones.

El resto de lo que me den, de ahora en más, será condimento puro. Porque vos me diste lo más importante, me diste la vida mamá.

25.7.10

24.7.10

por la tangente del camino

Es de esas mujeres seductoras por naturaleza, no hay una belleza más absurda que la que ella carga en ese cuerpo de escasa altura y un ancho entrado en centímetros. Y, sin embargo, no ha habido hombre alguno que se haya resistido a esta mujer de sangre caliente, corazón rimbombante y sensibilidad a flor de piel.
Es de esas mujeres que se miran al espejo y no encuentra más que un acertijo; ¿qué ven?, se pregunta; o mejor aún, ¿qué buscan en mí?. Y la diaria se vuelve un remolino de libido rondando sus contornos, el deseo ajeno luchando contra su aura para tocar, al menos de lejos, ese cuerpo. ¿Y acaso nadie se ha preocupado por su alma?
Es de esas mujeres que creen que el corazón es grande, que los afectos se sustituyen y que el amor es una herencia; es decir, si un día el amor dejaba de ser un hombre para convertirse en un nombre que se enclavaría en las redes del olvido, era porque le pedía asilo al pasado; alojarse allí, justo allí, donde la ruptura de la relación fuese un trampolín para dar un salto, un puente para cruzar, una manera de llegar a otro lugar. Uno mejor.

Tiempo después de ser exactamente ese tipo de mujer (quizás mágica, maravillosa, única), algunas cosas pasaron. De tantos amores, dos se cruzaron en el mismo tiempo y espacio, y el problema no fue el cruce, fue que eran dos amores con dos razones diferentes, opuestas. Para darle mayor claridad al asunto: ella es de esas mujeres que ha sabido amar y que por eso ha compartido su vida con el hombre que a lo largo del tiempo ha tenido el coraje de convivir con ella, el tiempo que haya podido hacerlo; y el amor, a veces, implica infidelidad. Ella a veces amó, muchas se enamoró y una que otra, fue infiel. Pero hay un momento de la vida, en donde las cosas giran abruptamente sin pedir permiso; hay un momento de la vida en donde terminamos fuera de los planes, parados en el extremo vertiginoso de un precipicio, y sin sogas para sostenernos. Ese día llegó, y el ocaso se extendió tanto, que el amor oscilando entre dos hombres se volvió una costumbre extensa.

El desgaste del corazón fue terrible. Hubo uno de esos dos hombres que se llevó su voluntad, el otro su autoestima. Las ganas y el deseo se deshicieron entre el forcejeo de una misma cuerda tirándose de dos puntas. El amor se perdió entre las sábanas de camas alquiladas, entre proyectos materiales de un auto y una casa, en la mudanza de un corazón deambulante que buscaba un lugar de amor verdadero en donde quedarse. Pero si su amor por ellos no hubiese llegado a ser amor, ¿qué esperar de ellos? Quizás la existencia de ambos en el mismo momento, haya sido un préstamo para acallar sus inseguridades que, más tarde, se pagaría con altos intereses de soledad.

Lo cierto es que con ellos se perdió, por la tangente del camino de su vida, la magia que alguna vez la hacía una mujer especial. Solamente ella podía serlo y como cuando se tira la cadena del escusado, con una sola decisión mal tomada, los dos dejaron que una corriente más parecida a una crecida la arrastrara, y que no se llevara la mierda (o quizás sí, si algo parecido eran ellos). Esa corriente se llevó lo mejor de ella. Se quedó sin disfraces para divertir, sin la dulzura para hocicar, sin el tacto para mimar, sin las luces rojas en la habitación para entonar, sin las veladas románticas. Se quedó, lamentablemente, sin sueños. Primero sin lo de ellas y después, con los de ella, para no compartir con nadie más.

Ella es de esas mujeres, ya se ha dicho, que cree que es posible volver a enamorarse, volver a amar. Entonces él apareció. Y llegó, quizás, no lo sé, con las mismas grietas en el alma por las que se fueron lo mejor de él. Ya no habría más cenas con velas, canciones románticas, letras escritas por sí mismo expresando amor, vallas saltadas, postas pasadas, entrega absoluta; ya todo había sido dado. Es decir, el champagne ya estaba descorchado para él también, y con otro mujer.

Yo diría que es probable que juntos vivan los días que le quedan hasta el final pero será, seguramente, una historia en blanco y negro; quizás algunos matices, grises o chispas sepias que den movimiento al trazo mediocre de la tinta que escribirá esas dos vidas. Lo mejor de cada uno quedó en el pasado, se fue por la tangente del camino. Entonces, sobre seguro, no habrá más para dibujar que una postal común.
O pienso, tal vez, entre los dos puedan juntar sus mitades y montar un bonito rompecabezas para jugar armando y desarmando, reinventándose en el ajuste impreciso de dos piezas buscando la felicidad. Quizás así, sólo quizás, terminen encontrándola sin saber a ciencia cierta que de otra manera la hubiesen encontrado. Sólo ellos, dos piezas usadas, pero exactas.

21.7.10

retiro lo dicho

Retiro lo dicho, si lo que querías eran silencios, te juro que retiro lo dicho.
Y entonces no me pidas que te diga que sí cada vez, justo después de decirme que ya no diga nada más.

la diferencia

¿Cuál es la diferencia entre sentir y pensar?, me preguntaste. Entonces te dije que no podía explicártelo. Entonces me presionaste, porque sabés que cedo ante la soga al cuello, que soy cobarde para renunciar de manera definitiva a las cosas; solamente me doy por vencida cuando dejan de provocarme. Más insististe, ¿cuál es la diferencia entre sentir y pensar? No tenía palabras, por primera vez en mi vida el silencio era existencial, y del ruido que hacían las ideas, no salía ni una sola explicación. Fue una pregunta seca, concreta, abstracta, ensordecedora. Entonces puse en funcionamiento el armamento de la memoria, pero ni aún así podía responderte. ¿Alguna vez sentí y no pensé? ¿quizás sería algo así como las ganas? ¿y cuántas veces hice lo que tuve ganas sin pensar? Casi ninguna. ¿Vas a decirme? No. No sé. Puedo decirte lo que significa pensar, puedo contarte una a una las sensaciones, la de dolor angustia felicidad amor alegría gloria o pena, puedo describírtelas, todas. Pero no puedo decirte la diferencia entre pensar y sentir porque no sé, creo, cómo se hace para vivir las sensaciones sin palabras. Si escribís este beso, dijiste, es porque todavía no sabés sentir sin pensar. Y entonces esquivé tu boca.

14.7.10

anteojitos

Él está en el rincón de esa oficina masculina, y en el instante que ella ingresa, todas las miradas de esos hombres supuestamente abocados a sus tareas, se posan en su cuerpo como mariposas que exhaustas buscan descansar en su pelo revoltoso, en sus brazos, en su espalda, en sus piernas y en lo que hay entre estas dos partes. Y eso que su cuerpo no es un precipicio hacia el belleza, sino por el contrario, es más bien un cuerpo sencillo. Será quizás que detrás de ella se mueve un Cupido buscando ansioso al hombre indicado que fijará la mirada en el punto exacto.

Él está en ese rincón que es como un codo. Escondido en ese espacio, sin embargo, la mira a través de sus anteojitos muchas más veces que el resto de los hombres de esa oficina, porque desde ese ángulo la ve pasar cuando ella camina por el pasillo. Va y viene, con los ojos de él, por ese largo y angosto pasadizo que solamente conduce al deseo implacable de ese hombre de anteojos que la anhela y que no sabe si algún día la tendrá. ¿Cupido no se habrá dado cuenta que es el que más y mejor la observa durante el día?

Y ella entra, da un vistazo rápido al escenario y muy velozmente, por el rabo del ojo, encuentra esos anteojitos que nunca sabe si la están mirando o no. Parecerían ser cuatro ojos y, sin embargo, no sabe si alguno le pertenece. Mientras tanto Cupido avanza, ansioso, por esos rostros pegajosos que se prenden a su cuerpo pero que nunca se detienen en el lugar preciso. ¿Es que acaso no han visto esa sonrisa que es herencia de su madre? ¿O el legado de su padre, un pedazo de ojos negros?

Para seguir restando flechas al heraldo, ella se detiene un par de veces al día, en un escritorio o quizás dos, para resolver las mismas cuestiones operativas del trabajo diario. Y ese escritorio nunca es el de anteojitos. Fulano o Mengano responden a sus preguntas y resuelven sus cuestiones, con la premura de un hipnotizado. Y ella, hasta torpe, sale dialogando con Cupido sobre los motivos del asombro masculino en esa oficina: siempre está despeinada y ojerosa, caminando como una verdadera latina en su aldea. Y Cupido responde que es la luz del ángel, un aura que se ha vuelto hasta inservible porque el príncipe no aparece.

Ese martes, colgada de la realidad más material, apurada y arrebatada como siempre, entra fugazmente a la oficina y ni Fulano ni Mengano estaban para solucionar sus problemas laborales. Entonces ella se para en el medio de la oficina, rodeada por escritorios que se parecen más a cuevas de buitres al acecho. Lanza una pregunta abierta para que alguien le responda y, desde ese rincón que se parece a un codo, anteojitos da una contestación detrás de esos vidrios y en dos palabras resuelve el acertijo. Entonces ella agradece y gira para salir. De repente se le cae una hoja y cuando voltea para alzarla, él se había sacado los anteojos. Y fue como si a Cupido le hubiese picado la espalda y cuando estaba por rascarse, da la vuelta, y encuentra esos ojos verdes que la miran, no a ella, sino a su aura. Cupido, maravillado, dispara su flecha. Un nuevo amor está por nacer. Y en ese segundo exacto, ella dice: “la hoja que se me cayó es el telegrama de renuncia”.

3.7.10

droga naranja

Escribió la carta más olvidada del mundo. Nadie, ni siquiera ella, recordaría esas letras difusas que se fueron acomodando, desordenadas, en un papel de cocina para anotar las compras del día.

La tarde era bella y el mensaje era triste, ¿hay angustia más honda que las despedidas? El espejo gigante, el patio soleado, el desorden habitual de la casa…los recuerdos.

Primero una pastilla, después la otra, y el pretérito perfecto de una vida se ahogaba en un vaso con jugo de naranja. ¿Esa era la soga para el destino del pasado? No habría más presente a dónde continuarlo.

Cayó exhausta. El prospecto advertía: sobredosis de zolpidem y clonazepan es igual a deterioros leves o a finales fatales. ¿Cuánta cantidad? Con jugo de naranja la cobardía tenía más propiedades: retrasa el envejecimiento, recupera de enfermedades, ayuda en el crecimiento, ¿con eso era suficiente? ¿Así el trastorno era más higiénico? Lo terapéutico es el dolor…el que se deshace en las razones, pero no en las sensaciones.

Con el último suspiro caminó hasta su cama, la carta quedó en la mesa, y el jaque mate ya estaba cantado. Apenas después de taparse, recuerda el rostro de papá diciendo: “el prospecto decía mantener el medicamento fuera del alcance de los niños; creí que habías crecido.”

25.6.10

Respuesta a un telegrama

Las hadas se diluyen cuando alguien las piensa muertas
La sangre azul es la contaminada, mejor aún, que se vaya
Los dragones renacen cada año como el ave fenix
Escalar es un ejercicio constante, permanente
¿Y colorín colorado? Fueron felices...
Claro, las perdices se escondieron en el bosque
El odio es innato, a lo que se aprende es a amar
Si hay un humano sin hechizos, Medusa lo hizo piedra
El veneno es rico y tiene sabor a espina
Soñar no cuesta nada, el precio es el aterrizaje
Ser común es tan difícil como entender lo complejo

21.6.10

una moneda

Estoy tirada en la calle esperando que alguien me salve.
Por favor, alguien tiene una idea para darme?
Necesito volver a escribir, alguien que me de su tinta.

pucha che!

El rulo rebelde no se quiere acomodar.
Alguien sabe cómo se hace?
No salen las palabras. Necesito empezar

18.5.10

palabras encajonadas

La escritora se ha quedado con el cajón vacío
que busca palabras para rellenarlo hasta el hastío
Necesita tiempo, el que moviliza las sensaciones
Necesita un recreo, para hacerlas jugar con variaciones.

4.5.10

mi frasco de algodón

Desapareciste cuando se rompió, y vos que creías que no pasaría.
Te encargaste de condenarme con la culpa a una cadena perpetua.
Y ya se rompió corazón, se rompió cuando me lo crucé en un espejo.
¿Un hombre? No, me crucé con mi reflejo, el de estos ojos negros.
Se te hizo tarde, o quizás aún es temprano, para que entiendas,
para que adviertas que en las cosas que hacemos hay un ida y vuelta.
Suerte que ahora me lleva sólo un segundo, decir que ya te perdoné.
Ahora hay alguien más que va a llevarse un frasco de algodón.
Primero yo, que armaré y entregaré mis sueños, de colores esta vez.
Después un vecino, que será capaz de sorprenderme viviéndolos con él.

17.4.10

monólogo

YO
Por qué no decidís hacerte hippie conmigo?
Vivir del aire, de la tierra, del fuego, del agua?
Por qué no hacerte hippie conmigo y escapar de esta impura sociedad?
Por qué no hay un hombre que me mira sin restricciones?
Podríamos hacernos mochileros de la felicidad, cargar para un campamento del Nunca Jamás, ser niños perversos como Pete Pan, pero niños al fin, porque lo que los diferencia es la capacidad de volar.
Los niños que vuelan son felices, y vuelan porque son libres, y son libres porque saben ser auténticos. Eso es...FELICIDAD LIBERTAD AUTENTICIDAD, y con todo eso el amor se hace una fiesta!!! Qué importa la perversidad? lo mundano? la condición más miserable que tiene el hombe, que es la de ser humano, si puede ser feliz? Y puede serlo porque lo decide. Pero claro, después el tiempo arrasa y se crece, y es ahí en donde los platos se rompen!!! No llamemos a la abuela, que no vea que los platos están rotos. Pero claro, ahora la abuela somos nosotros!!! Porque crecimos!!!

VOS

Deberías hacer monólogos

YO
Y vos deberías hacer una canción. No importa si afinada o desafinada, importa que sea mágica. Y la magia no es lineal ni ordenada. Es así, como la linea en un monitor de una sala de terapia cuando el corazón comienza a funcionar a ritmo normal. Normal? Qué era lo normal? Pero no hablemos de normal, porque entramos con el tema de las percepciones y se arma la gorda!
Pero resumiento, por qué no te hacés hippie conmigo?

presa

Atrapada, en tu pijama a rayas.

9.4.10

postales del alma

Un té común, con dos sobres de edulcorante y el saquito en la taza
Un cigarrillo, el último del día que se consume al lado de mi cama
Un libro que se queda abierto sobre mi cuerpo que despacio se desarma
Entre una canción de Baglietto y Vitale, y tu ausencia, vos no estás
Sola. O más acompañada. En este pedazo del mundo, postales del alma.

8.4.10

capítulo 20

"-Nunca nos quisimos- le dijo besándola en el pelo.
-No hablés por mí -dijo La Maga cerrando los ojos-. Vos no podés saber si yo te quiero o no. Ni siquiera eso podés saber."


¿Qué hubiese pasado si leía Rayuela de Cortázar un tiempo antes de conocerte?
En algún lugar siempre está escrito el resultado de tomar uno u otro camino entre las alternativas que se nos presentan en la vida. Pero a veces llegamos tarde a esa lectura.
Ya lo dije antes: desde el principio, nuestro encuentro fue un desencuentro.

después del día de hoy

Mi situación es la de un cuerpo cansado; una garganta raspada de tantas palabras que ha pronunciado; un rostro marcado de tantos gestos que ha hecho en este día. Mi estado es el de una mente que ha trabajado lo suficiente como para terminar completamente raspada, así como una lija que ya no tiene más posibilidad de desgastar porque se ha quedado sin lima…el lustre parece añejo. Mi corazón no está bombeando sangre, son sólo sensaciones; sensaciones que se disparan de las ideas que se fueron formando a partir de retratos que la retina fue reteniendo a lo largo del día. Veo verdes, algunos celestes perdidos tímidamente entre nubarrones blancos; un poco de rojo desteñido que prefiero llamar naranja, porque una vez me crucé un loco lindo que hoy recuerdo con rencor pero también con un poco de cariño, que decía que en la vida ser una bicicleta naranja es tan divertido como la propia magia.

6.4.10

callate que quiero dormir... con vos

Yo - Te ataría las manos, te taparía los ojos y te daría un beso.
Vos - Para qué?
Yo - Para que no escribas, no veas, no hables... y sientas.

25.3.10

la carta de un verdadero amor

Hola como estas?

Supongo que muy bien, quizás te sorprenda esto, y quizás no importe el motivo, pero al menos espero lo leas.

Hace varios días venia pensando como escribirte esto, y creo que mientras iba y volvía caminando de un lugar a otro, en mi mente lo escribí de mil formas, pero ahora sentado acá en frente las palabras ya no fluyen, se escapan. Quizás porque estoy tratando de decir cosas a una persona que ya no esta, que el tiempo se la llevo, porque el tiempo se lleva todo. Por las dudas, te escribo a vos, pues sos la única persona que se parece a aquella, o quizás me equivoco y sos todavía aquella persona, quizás mejor o quizás peor.

Supongo todavía te preguntaras que es esto? Bueno yo tambien, resulta que me pasaron algunas cosas extrañas, cometi errores imperdonables, no respete mis principios, fui victima del fracaso en todo sentido…, y decidí arrancar de nuevo….otra vez. Y como se dice por ahí, el fin es el principio de todo, yo digo para empezar cosas nuevas, otras tantas deben terminar es mas fácil!. Asi lo dice la ayuda profesional, la ciencia que te estudia y te dice las razones de las cosas que te pasan, y hasta sacan conclusiones de vos mismo, que vos decis, y Claro!!! Como no me di cuenta. Ese metodo cientifico aplicado en mi me dijo que una de las cosas que tenia que hacer era esta, la que estoy haciendo ahora, ahí me di cuenta que una parte de mi se habia resistido a hacerlo mucho tiempo, pero que era hora, solo habia que esperar el momento y estar preparado. Espero me entiendas, y si te molesta me perdones, pero entende sos la persona que mas se parece aquella, por eso te voy a escribir como si fueras ella. Ahí va:

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Hoy 27 de septiembre de 2007, se cumplen 10 años exactos, si 10 años y lo recuerdo como si fuese ayer. Esa vez eramos apenas dos adolescentes que empezaban a descubrir nuevas sensaciones, aunque ya habian sido sometidos a golpes, duros. Hoy hace 10 años que te dije que te amaba, vos arracanste ese primer “Te amo” sincero que me salio del alma, porque no sabia que decirte, no podia hablar ni pensar solo en tu mirada, tus ojos hermosos…. Ese rostro divino, hasta podria decirte como estabas vestida.

No paso ni un día en esta década, en que tus ojos no se hayan dibujado en mi mente, pasaron otras personas, otras experiencias, pasaron los años, yo siempre esperando verte, cruzarte en la calle, contemplarte, desearte, y otras veces no! No queria, no queria que te me aparecieras, porque consideraba que en ese momento en mi vida estaba todo bien, y si vos aparecías todo se desplomaría, porque tu sola presencia podía mas que todo.

Y así es el tiempo ha pasado y vaya si paso? Yo nunca deje de amarte, y en los mejores momentos estuviste presente y en los peores solo pensar en tus ojos me animaban a seguir. Sos ese amor imposible, ese amor platónico, lo sagrado que algunas personas tenemos la dicha o la desdicha de tener, según de donde se mire.

Yo solo quiero que lo sepas, y que pienses que hay una persona que te amo de verdad, realmente de verdad y esta es una prueba, han pasado 10 años, y no te voy a decir que soy la única persona que lo hizo, porque ningún ser en la tierra esta exento de la capacidad de querer, yo simplemente elegí este día y esta forma de recordártelo, porque gracias a la vida pude algunas vez, decírtelo mirándote a los ojos.

Gracias. Solo Gracias.

Siempre serás aquella dulce niña que de camisa blanca y corbata gris que alegraba mis mañanas, mis días, mis horas. Mi dulce princesita, la dulce princesita del cuento de Otto. Princesita que se la robo el tiempo, princesita mia.

Si la ves léele esto. Y decile que aun guardo sus cartas. Todas.Y que todas las noches sueño con el beso que jamas me dio. Con el deseo mas sincero, espero sea feliz, la mas feliz. Yo siempre la llevare conmigo.----------------------------------

Espero no joderte, si llegaste hasta aca, agradezco tu tiempo, y espero hayas entendido que esto lo hice por mi, me lo debía.

Sigo andando, espero hacerlo así, sin que me quede nada por hacer, ni por decir.

Y si las causas y los efectos, así lo disponen, Aca queda todo para mi, para vos termino hace mucho, y no te culpo cada uno sobrevive a su manera.

De más esta decir que yo sigo, aca y contas conmigo, porque sos la persona que atesora en su pasado a mi princesita.

Perdón y gracias una vez más, lo leíste, por fin.... fuiste lo que yo quería que seas. primera vez.

Besitos.

Pd: borralo.

24.3.10

códigos

A dónde estás para osarte?
A dónde te ubico para regalarte magia?
En qué espacio hago que te eleves?
Cuándo puedo llevarte al país de la fantasía?
En qué momento empiezo a preparame?

momento y lugar

Una vez leí esta frase: "obsceno es tocar un cuerpo o una idea en el momento y en el lugar inapropiados”. Ése es entonces el punto, saber cuándo es el momento y cuál es el lugar. Imagino que tu lucha debe ser tan costosa como la mía.

10.3.10

amar-te tanto

A veces te imaginás que podés amar tanto que podrías quedarte sin vida, y te das cuenta que la reciprocidad se ahoga en las expectativas. A veces amás mucho, hacés todo lo que podés y el final, es cualquiera menos el que vos quisieras.

9.3.10

cómo

Cómo fue que tu corazón dejó de latir?
En qué momento se te cortó la respiración?
Dónde estaba yo? Qué ocurría en ese momento?
De todo el montón, qué cosas quedaron por hacer?
Cuál es el lugar a donde vamos?
Cómo fue que llegamos hasta acá?
De la manera que sea, llevame con vos
Y no me condenes a vivir con una pena eterna
Sé poco de acostumbrarme a las ausencias

9.12.09

descubrimientos

Qué se hace con las palabras que no riman?
Qué se hace cuando se apaga la música?
Encontramos a mucha gente en el camino
Pero descubrimos a muy pocas de ellas.

30.11.09

buzón de sugerencias

Hay en la vida un buzón de sugerencias que no se vuelva obsoleto como el de las empresas?
Hay en la vida un buzón de sugerencias que alguien lea y trabaje para esas propuestas?

17.11.09

un mensaje para la mirada

Compro querosene para prender las luces que se fundieron en la inmediatez
Busco un corazón que bombee junto al mío sin provocar tanta estupidez
Quiero aladeltismos para volar sin presiones y fundirme con el aire
Respirar adrenalina, subirme a un tranvía que me lleve a sus ojos
Porque me crucé con la mirada del hombre que no me besará jamás
Y en ese breve instante se me hizo una cuadrícula el corazón
Lo busco para reivindicar todo este amor que ya no se dónde ponerlo
Quiero juntar mis ideas con las suyas y legitimarlas en una trama
Necesito que su vida me salve de esta comedia en la que se convirtió la mía
Recorreré desiertos enteros hasta encontrar en sus besos el oasis
¿Culpar o perdonar? ¿Padecer o vivir? ¿Amar o reprimir tanto amor?
Este es un mensaje para el hombre que no sabe que lo estoy buscando.

oasis

Alguien se acordó de mí en algún rincón del mundo
Me escribió una canción tan dulce como su voz
Me transportó a un oasis en medio del desierto
No hay expresión más que mis gestos para vos.

3.11.09

ciclotimias


Ciclotimias es una manera de vivir la vida, es una condena hecha elección, es encarnar en la piel y volver pasión lo que duele. La ciclotimia es una onda que fluctúa entre altas y bajas, marcada por hipomanía y agudas depresiones. Un subibaja. Una línea que oscila, una soga que a veces es para jugar y otras veces para ahorcar. La misma soga puede revivir o matar. Y no es una carga, es una espada. Me defiendo con ella y con las palabras.

18.10.09

cadena

Debe ser similar la sensación del bebé que absurdamente intenta, porque no tiene dientes, morder un juguete odioso que se llama mordisco. Debe ser similar esa sensación con esta, la de querer hablar sin tener nada para decir. Debe ser como la voz que no pronuncia o los ojos que no ven o las piernas que no caminan. Y jamás, o rara vez, perdemos el tacto. Pero en esta noche lo tengo exacerbado, acrecentado. Mi piel está más sensible que nunca. Siento tantas cosas y sé tan pocas palabras para expresarlas. Tengo una cadena cerrando para más seguridad el enyesado que la soledad ha fabricado sobre mis lágrimas secas de tanto llorar. Sin embargo, hasta tan confusa se vuelve la piel cuando los poros reciben y exhalan tantas sensaciones, que advierto en mi cuerpo una calma inusual, una paz sedentaria pero definitivamente placentera. Son tantos los estímulos que ninguno me hace reaccionar, es como el frío que de tan helado, quema. Son como las moléculas revolucionadas cuando crucé la mirada preciosa de un hombre que jamás me besará. Así se mueve mi cuerpo en esta noche, porque para los que no saben del otro lado, es de noche. Y no porque no haya sol, sino porque escribo. Es de noche y voy a dormirme con el ritmo dulce de mis palabras, las que no pude pronunciar en este texto.

30.9.09

dónde se agota

Pensar en un hijo que se le muere la madre, o viceversa
Pensar en un ciego que camina por la ciudad, a tientas
Pensar en un alto ejecutivo que no sabe el segundo nombre de sus hijos
Pensar en el silencio oscuro y angustioso de una abuela que ya pasó la vejez
A dónde se agota la vida?
No es en un ataúd cerrado, en unos ojos condenados,
En un sillón privilegiado, en el último tramo
A dónde se agota la vida?

9.9.09

tus voces

El dolor no tiene prisa en irse,
camina sin pausa por mi espalda.
Como un ciego mira con sus sentidos,
mi corazón busca aún aturdido.
Hay un vaso vacío y vamos a trabajar.
Enciendo un cigarrillo, lo apago.
En este día no voy a fumar.
Mi teléfono va a sonar en un momento.
Voy a encontrarte en una esquina.
Correré solamente para entrenar.
A veces el objetivo es tácito.
No me mires como loca, no te lo creas.
Soy tan humana como el cuerpo que anda.
Escribo porque va a ser un día bonito.
Hay un tren que no voy a dejar pasar de largo.
Las oportunidades hoy están de mi lado.
¿Cómo estás?, vas a preguntar esta tarde,
Bien, muy bien, voy a responderte.
No imagino mis días sin tus voces.
Pienso en mis pies tocando la arena.
Que suba la marea, necesito mojarme.

17.7.09

decálogo del perdón

Perdón por no haberme enamorado a tiempo

Por el beso que te di sin permiso

Por los sueños tuyos con los que me quedé

Perdón por haberme ido lejos y no avisar

Por las noches que no pude darte

Por haberme cruzado en el camino fuera de hora

Por las lágrimas que derramé, tarde

Porque no aprendo ahora a vivir sin vos

Por encontrarte en todas las voces

Perdón a vos y perdón a mi

Porque estoy terriblemente enamorada

Justo ahora que vos ya no querés estar

¿Llegarás a tiempo? ¿Vas a leer este decálogo?

Porque aún te estoy esperando

8.7.09

acomodar la habitación

No quiero que seas mi salvavidas.
No pretendo que me ayudes.
Esta lucha es mía, y voy a ganarla.
Sólo te pido, si querés, que te quedes.